Semana clave en la UNT: este lunes vence el plazo judicial para que el saabismo justifique la postergación de la Asamblea Universitaria
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La Cámara Federal aguarda el informe de la universidad sobre el freno de los comicios mientras el Rectorado ensaya una «doctrina» de emergencia. Entre el cese de Sergio Pagani y el control político de José Hugo «El Gordo» Saab, la Justicia debe decidir si retrotrae el proceso y proclama a la fórmula opositora encabezada por Miguel Cabrera y Virginia Abdala.
Este lunes 1 de junio, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) enfrenta una fecha límite determinante en los tribunales. Tras el decreto firmado por el camarista Fernando Poviña, la institución debe presentar el informe que defienda la polémica postergación de la Asamblea Universitaria, originalmente prevista para el 20 de mayo. El trámite, calificado como «sumarísimo» por la Cámara Federal debido a la «naturaleza de la cuestión», pone bajo la lupa las resoluciones de la Junta Electoral y del Consejo Superior que congelaron el cronograma electoral justo cuando el rector Sergio Pagani debía dejar su cargo.
Mientras los plazos procesales se agotan, el saabismo universitario intenta instalar una versión de los hechos que contradice el expediente. Fernando Valdez, presidente de la Junta Electoral que responde a José Hugo «El Gordo» Saab, sostuvo ante La Gaceta que «el proceso electoral fue aplazado por una decisión judicial de no innovar que suspendió provisoriamente a una de las fórmulas». Sin embargo, la cautelar del 15 de mayo a la que alude solo prohibía oficializar candidatos que ya cumplieron dos mandatos consecutivos —afectando únicamente a la fórmula Pagani-Leal—, sin mencionar en ningún momento la suspensión del cronograma general.
El Gordo Saab y Fernando Váldez, los referentes de la Franja Morada que someten a la UNT desde hace décadas.-
A pesar de la evidencia documental, Valdez insiste en su interpretación: «Esa cautelar sigue vigente porque la cuestión de fondo aún no fue resuelta», afirmó, a la vez que negó cualquier posibilidad de salida inmediata al conflicto. Sobre la pretensión de los decanos opositores, Miguel Ángel Cabrera y Virginia Abdala, de ser proclamados automáticamente, Valdez fue tajante: «No corresponde una proclamación automática. Hay dos fórmulas oficializadas y la discusión judicial está centrada en uno de los integrantes de una de ellas».
El clima de tensión institucional escaló tras el vencimiento del mandato de Sergio Pagani el pasado 28 de mayo. Saab, secretario general de la UNT y operador histórico del rectorado, intentó bajarle el tono a la crisis en una entrevista televisiva: «Quedensé tranquilos que la universidad es una institución muy generosa para con toda la comunidad universitaria y para la sociedad en su conjunto, y que vamos a seguir trabajando para que siga siendo igual». Saab incluso minimizó la acefalía transitoria señalando que «no hay una jura el 28. El 28 es un acto protocolar que, por supuesto, está suspendido porque la asamblea ha sido trasladada por lo menos hasta el 10 de junio».
La estrategia del oficialismo saabista parece apostar al desgaste temporal. El propio Valdez admitió que la resolución definitiva podría demorar meses: «La cautelar tiene una vigencia de tres meses desde su dictado, el 15 de mayo. Si no hay una resolución antes, estamos hablando de que la definición podría trasladarse al segundo semestre». Esta «doctrina Valdez» se complementa con la idea de que el oficialismo puede cambiar de nombres si la Justicia ratifica la inhabilitación de Pagani: «Las fórmulas son binominales. Si hubiera una resolución adversa sobre uno de los candidatos, la fórmula podría recomponerse. Los plazos para hacerlo no están vencidos».
Por su parte, la fórmula Cabrera-Abdala busca que la Cámara Federal declare la nulidad absoluta de la resolución del Consejo Superior que reprogramó la Asamblea para el 10 de junio, además de las resoluciones previas de la Junta Electoral. Denuncian seis vicios graves, incluyendo «desvío de poder» y violación del Estatuto, que ordena elegir autoridades en la segunda quincena de mayo. La dupla sostiene que la UNT buscó beneficiar al candidato suspendido y que el Consejo sesionó bajo la presidencia del propio Pagani, siendo él la persona directamente afectada.
Miguel Ángel Cabrera y Virginia Abdala y una apuesta por la legalidad en la Universidad Nacional de Tucumán.-
En este escenario de incertidumbre, la conducción de la UNT quedó provisoriamente en manos de Cristina Grunauer de Falú, decana de Derecho y vicerrectora subrogante, luego de que Pagani y Mercedes Leal rechazaran prorrogar sus mandatos. Al respecto, Leal explicó su paso al costado: «Porque quiero seguir participando de las elecciones, ser parte de la lista oficial y disputar el Rectorado. No es conveniente para evitar que existan suspicacias».
A pesar de los cuestionamientos, Saab ya proyecta una victoria aplastante para el oficialismo bajo un sistema de votación que levanta sospechas de control: «Va a ser con votos marcados, con una cruz en el voto único con las dos listas. Se va a colocar en una urna y luego se va a leer nombre, apellido, facultad, cargo que ocupa y a quién ha votado». Con total seguridad, el secretario general vaticinó: «Pagani va a tener 150 votos fácil».
La respuesta que la UNT presente mañana lunes ante los jueces Fernando Poviña, Ricardo Sanjuán, Marina Cossio y Patricia Moltini será el primer paso de una semana frenética. Si la Justicia acepta la medida cautelar de la oposición, podría ordenar el retorno al estado anterior al 18 de mayo, lo que abriría la puerta a una Asamblea inmediata con una sola fórmula habilitada. Mientras tanto, Valdez reconoce la gravedad del momento: «Planteos judiciales siempre hubo, pero nunca una suspensión de la Asamblea Universitaria. Desde 1986, cuando participé por primera vez, jamás se había dado una situación así. Esto es realmente inédito».

