Las mujeres de la Selección llegan a Nueva York para la gran final: avión privado, mate y paseos por Manhattan

Valentina Cervantes, Camila Galante, Ailén Cova y Kelci Rose son algunas de las parejas de la Scaloneta que ya están en la Gran Manzana palpitando el choque del domingo contra España.
El domingo a las 16 horas, horario argentino, la Selección nacional tendrá la oportunidad de defender el título que consiguió en Qatar 2022 y hacerse ganadora del galardón más importante del fútbol. Del otro lado espera España y la previa se vive en diferentes partes del planeta. Desde que comenzó el Mundial 2026, las parejas de la Scaloneta están viajando de un lado a otro de Estados Unidos para estar presentes en las tribunas junto a sus hijos y familiares, y la final no será distinto.
En ese marco, las mujeres comenzaron a llegar a la ciudad de Nueva York. Una de las primeras en moverse fue Valentina Cervantes, la pareja de Enzo Fernández. Venía de Atlanta, donde había seguido los partidos anteriores del mediocampista, y puso rumbo a la ciudad que será escenario de la definición. Lo hizo con los dos hijos que tiene con el volante del Chelsea: Olivia y Benja Fernández, casi tan popular como su papá.

Valentina Cervantes.
En sus stories de Instagram quedó registrado el momento del viaje: sentada en un asiento de cuero oscuro, con una campera de la AFA en celeste y blanco, anteojos de sol y una gorra negra, escribió “Último destino” con la ubicación fijada en New York City. Sin más palabras. La imagen lo decía todo.
El traslado con niños pequeños tiene su propia logística, sus propios tiempos y sus propias postales. Valentina lo sabe. Una de sus stories mostró a uno de sus hijos recostado en el asiento trasero de un auto, con zapatillas en violeta y rosa, el teléfono apoyado sobre el pecho y los ojos cerrados. El agotamiento del camino, sin filtros.

Benjamín, el hijo menor de la pareja, llegó a la ciudad con cara de pocos amigos

Olivia sucumbió al cansancio apenas subió al auto
Camila Galante, la esposa de Leandro Paredes, también organizó su propio operativo familiar para llegar a Nueva York. Lo hizo con sus tres hijos: Victoria, Giovani y Lautaro. El aeropuerto, con sus filas y su rutina de equipaje de mano, fue el primer escenario del día. Lautaro, vestido de pies a cabeza con un conjunto azul eléctrico con rayas blancas, esperaba sentado en su cochecito junto al mostrador. Eran las 5:31 de la mañana. Camila lo inmortalizó con una leyenda que no necesitaba explicación: “Su cara lo dice todo”.
Nueva York tiene esa capacidad de transformar cualquier visita en una experiencia propia, incluso en medio de la previa a una final mundialista. Giovani Paredes lo aprovechó. Las stories de su mamá lo mostraron de pie frente a una estantería repleta de figuras Funko Pop, con la mirada fija en los personajes de One Piece y otras colecciones apiladas del suelo al techo. La leyenda que acompañó la imagen fue “Eligiendo los regalos”.
Camila también llevó a sus hijos al Jellycat Diner, una de las tiendas más convocantes del momento en Manhattan, con su estética de restaurante de los años 50 en tonos turquesa y naranja. Y hubo espacio para una pausa más tranquila: Lautaro, el más pequeño, apareció sentado en un sillón de cuero marrón, comiendo con las dos manos y los ojos bien abiertos.

Camila, la pareja de Paredes, también arribó para estar presentes en la final

La tierna foto de Lautaro, el menor de los tres hijos que tienen Camila y Leandro

Giovani examinando un estante lleno de figuras Funko Pop mientras selecciona regalos
El operativo más comentado de la jornada fue el del avión privado. Rocío Espósito, pareja del arquero Gerónimo Rulli, viajó a Nueva York junto a Mandinha, esposa del Dibu Martínez, y Ailén Cova, pareja de Alexis Mac Allister. Cada una llevó a sus hijos: Rocío viajó con Luca; Mandinha, con Ava y Santino; Ailén, con Alaia. La foto grupal las mostró sentadas juntas, sonrientes, con una bebé en el regazo de Ailén y un mate en la mano de Mandinha. La bandera argentina y un corazón celeste como únicos stickers sobre la imagen.
Una segunda postal del vuelo completó el cuadro: Rocío recostada en su asiento con Luca dormido encima, ajena al movimiento del avión. Ailén, al fondo, sostenía a Alaia. La leyenda de esa story fue “Llegamos a NY!”. Los chicos dormían; las madres miraban a cámara.
Ya en tierra, Luca y Valentín —el hijo menor de Nicolás Otamendi con Celeste Rey— aparecieron juntos en una foto publicada por Rocío. Los dos nenes, sentados, posaban para la cámara con el pulgar en alto. Valentín llevaba puesta la camiseta del Sevilla, el club donde juega su padre. “Buen día”, escribió Rocío al pie de la imagen, con mención a la cuenta de Celeste Rey.

