Mama Antula ya tiene su monumento en la Galería de la Veneración de Famaillá
María Antonia de Paz Figueroa, es la primera Santa Argentina y ya tiene la imagen en su honor en la localidad tucumana.

El pasado mes de febrero, el Vaticano dio estatus de santa a María Antonia de Paz Figueroa, más conocida como Mama Antula. La Argentina, nacida en 1730, fue una evangelizadora de las comunidades originarias junto con los miembros de la Compañía de Jesús, antes de su expulsión.
Por esta razón, en Famaillá, la santa ya tienen una escultura en su honor, que fue presentada por el intendente Enrique Orellana, junto a su hermano José, actual legislador provincial.
«Mama Antula se convirtió en santa luego de que el Papa Francisco, aprobara un milagro atribuido a una sanación, que no tuvo explicación médica, según la junta de profesionales del Vaticano, por lo que se reconoció sumilagro. El Papa Francisco, destacó que la nueva santa caminó miles de kilómetros a pie por desiertos y calles peligrosas, al tiempo que la calificó como un modelo de fervor y audacia apostólica», explicaron desde el municipio.
Y agregaron: «Es un honor para nosotros realizar esta obra, ubicada en la Galería de la Veneración, el primer y único Monumento a Mama Antula de la provincia, a cargo del Licenciado Patricio Elias Carreño, Escultor Miguel Nazar, Mural Rodrigo Mansilla, Norma Carrizo».
¿Quién fue Mamá Antula?
María Antonia de Paz y Figueroa, más conocida como Mama Antula, nació en 1730 en Villa Silípica, hoy provincia de Santiago del Estero. Perteneciente a una destacada familia, la beata comenzó su práctica religiosa al acercarse a los jesuitas.
Durante su carrera religiosa, fue fundadora de la Casa de Ejercicios Espirituales de Buenos Aires en su pueblo natal. En 1760, Mamá Antula, junto a un grupo de mujeres jóvenes, se dedicó a ejercer la caridad y colaborar con los jesuitas.
En 1767, tras la expulsión de los jesuitas del Virreinato y de España por decisión del rey Carlos III, la beata comenzó a viajar de ciudad en ciudad por el nordeste argentino promoviendo ejercicios espirituales. Vestida con ropa de hombre, la argentina desafió las convenciones de la sociedad colonial y tuvo una influencia crucial.
En su misión, Mamá Antula recorrió a pie casi 5.000 kilómetros por el virreinato del Perú -compuesto por las actuales provincias de Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja y Córdoba-, y puso de moda los ejercicios espirituales ignacianos al construir la Santa Casa de Ejercicios. Además, sus tareas también incluían proteger a las mujeres sin hogar, así cómo también albergar a los niños abandonados, proveyéndoles alimento, vestimenta y bautizándolos con el apellido “San José”.Antula falleció en 1799.
Sus restos se encuentran en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced de Buenos Aires.
La argentina ya fue beatificada en 2016 en Santiago del Estero, luego de que el Papa autorizara la publicación de un milagro por la sanación de una religiosa de las Hijas del Divino Salvador. Según la historia, la mujer afectada habría recuperado la salud en el año 1900 por intercesión de Mamá Antula.
