Los dos tucumanos acusados de lavar dinero brasileño dicen que no sabían que era del grupo narco

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Explicaron que sólo se dedicaban al movimiento de criptoactivos para sacar pequeñas ganancias y dijeron que desconocían que su gran proveedor era uno de los prófugos más buscados del mundo

Foto: Archivo.-WhatsAppWhatsAppInstagramInstagramFacebookFacebookXXTikTokTikTokCopiar linkCompartir

Los dos jóvenes tucumanos que movieron en cuentas virtuales más de U$D2.400 dijeron que no tenían idea de que estaban en contacto con uno de los líderes narcos más buscados del mundo: Marcelo Clayton Alves de Sousa, considerado el cerebro financiero de una red de lavado de dinero proveniente del narcotráfico, vinculado al temerario Comando Vermelho, de Río de Janeiro. 

Procesados por el delito de lavado de dinero, pero en libertad desde el viernes, los tucumanos dieron su versión sobre sus movimientos en criptomonedas que los llevaron a quedar bajo investigación federal. 

Sus declaraciones son similares: ambos aseguraron que no tienen ni nunca tuvieron esa cantidad de dinero, sino que se trató de una maniobra virtual. Además, reconocieron que utilizaron las identidades de sus propias madres para crear las cuentas, pero dijeron que ellas no tenían idea de lo que ellos estaban haciendo. 

Tienen 28 años y están acusados de tomar dinero proveniente del clan narco brasileño para introducirlo en el circuito legal. Sin embargo, la versión de ellos es que sólo se dedicaban a la compra y venta de cripto para sacar una pequeña ganancia, sin saber que interactuaban con Alves Sousa. 

Alves Sousa y su esposa, Nally Pires Diniz

Una “ilusión” de dinero

La explicación que dieron es la siguiente: ellos aseguran que se dedicaban a lo que se conoce como “arbitraje” financiero, que consiste, básicamente, en comprar dólares virtuales baratos y venderlos más caros. Uno de ellos, médico de profesión, explicó que aprendió la maniobra en videos de YouTube y que comenzó en 2022, con un monto pequeño, equivalente a dos sueldos suyos: $ 60.000. El otro inició con un capital mayor, producto de un préstamo de U$D5.000. 

Ambos detallaron que nunca llegaron a tener tantos millones de dólares y que todo se trató de generar una especie de “ilusión de volumen» para obtener mejores ganancias: siempre manejaron sólo el capital inicial. Explicaron que, si en un día ellos compraban, por ejemplo, U$D500, luego los vendían y los volvían a comprar diez veces, se registraba que ese día habían movido U$D5.000, pero en realidad siempre eran los mismos 500 dando vueltas. La ganancia que les dejaba la operatoria era de entre el 1% y el 2% cada vez. 

Binance, la plataforma usada por los acusados

Operaban en USDT, un criptoactivo que tiene su valor atado al dólar, a través de la plataforma Binance. Para convertir esos valores a pesos, utilizaban Mercado Pago. Sin embargo, la app argentina notó los inmensos montos de dinero y ellos fueron incapaces de explicar el origen, por lo que resolvieron usar las identidades de sus madres para abrir nuevas cuentas. 

Entonces fue cuando apareció Sakamoto. 

El contacto narco

Los dos tucumanos coincidieron en que no sabían quién era el usuario de Binance que los había contactado a través de un grupo de Telegram y que era conocido por el alias “Sakamoto”, que remitía grandes cantidades de dólares hacia los sospechosos tucumanos y otros argentinos que integraban un grupo de WhatsApp que llamado “Cuenta ARG Verificados”. 

Sakamoto era, en realidad, el nick de Alves Sousa. La versión de que los tucumanos recibían dinero de él sin sospechar nada no convence al fiscal Agustín Chit, que detectó transferencias muy grandes de criptomonedas en forma directa, sin utilizar el sistema seguro P2P. Eso significa que les tenía plena confianza, porque una vez transferido el dinero, el depositante perdía el control sobre él. 

Y el depositante era Alves Sousa, sostiene el procesamiento. El “cerebro financiero” de Comando Vermelho, el encargado de transformar el narco dinero sucio en plata legal. 

El grupo criminal más antiguo de Brasil nació en las cárceles de Río de Janeiro en los 70 (todavía mantiene gran influencia en los penales) y pronto extendió su reinado delictivo también a las favelas, incursionando en el tráfico de cocaína. Rivaliza con el Primer Comando Capital (PCC) y la Familia del Norte (FDN), además de la Policía: con todos ellos suele mantener sangrientos enfrentamientos con decenas de muertos. 

Comando Vermelho. Foto: Bruna Prado/AP

Este viernes, los dos jóvenes quedaron procesados por el delito de lavado de activos, aunque en libertad. Sus madres fueron apartadas de la causa por el momento, ya que no se encontraron elementos para suponer que ellas sabían lo que sus hijos hacían en su nombre. Mientras tanto, en Buenos Aires, comenzó el juicio contra el resto de la banda, entre los cuales está la esposa del prófugo Alves Sousa que, desde hace tres años es intensamente buscado en todo el mundo.

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