Vaca Muerta acelera un giro histórico y redefine el modelo productivo argentino
Las reservas de gas y petróleo no convencional impulsan inversiones récord y fortalecen el superávit energético El desarrollo de la Cuenca Neuquina ya impacta en exportaciones, empleo e ingresos fiscales Con costos competitivos y alta productividad, el shale marca el nuevo horizonte económico del país

La formación geológica Vaca Muerta se consolidó como el principal motor del cambio energético en la Argentina. Ubicada a más de 3.000 metros de profundidad y con una extensión que supera a la provincia de Misiones, esta roca de shale alimenta a la Cuenca Neuquina y concentra una producción capaz de modificar la matriz agroexportadora, gracias a un flujo sostenido de inversiones en infraestructura y tecnología.
A diferencia del modelo convencional, el desarrollo no convencional se apoya en la fractura hidráulica (fracking) y la perforación horizontal, técnicas que permiten extraer hidrocarburos alojados en rocas de baja permeabilidad. Aunque la inversión inicial por pozo es mayor, la productividad y la rentabilidad resultan superiores, con costos por barril más bajos y un volumen de extracción sostenido en el tiempo. En 2025, la inversión en Vaca Muerta alcanzó US$ 11.500 millones, reflejando la escala del proceso.
El impacto macroeconómico ya es visible: la Argentina registró en 2025 uno de los mejores superávits energéticos en décadas, apalancado por una producción récord de petróleo, de la cual Vaca Muerta aportó más de dos tercios. En el ranking global, el país se ubica entre las principales reservas de gas y petróleo no convencional, una posición que refuerza su perfil exportador y atrae capitales de largo plazo.
El desarrollo también reconfigura el mapa fiscal y productivo. Tras la transferencia de la administración de los yacimientos a las provincias, Neuquén concentra regalías clave que explican una porción sustancial de su presupuesto. Con proyectos emblemáticos como YPF en Loma Campana y una cadena de valor que integra upstream, midstream y downstream, Vaca Muerta proyecta convertir a la energía en la principal fuente de dólares del país en los próximos años, aun en un contexto de debate ambiental y transición hacia energías renovables.
