Una inteligencia artificial entrenada para encontrar cráteres en Marte descubrió más de 70 volcanes secretos en nuestro planeta: los detalles

El sistema enfocó su examen en las profundidades de los océanos, donde persisten las cicatrices provocadas por la actividad volcánica.
Investigadores de la Universidad Paris-Saclay, en Francia, utilizaron una inteligencia artificial entrenada para encontrar cráteres en Marte para detectar volcanes aquí en la Tierra. El sistema identificó decenas de esas formaciones, hasta ahora desconocidas.
El modelo de IA —que inicialmente encontró más de 87.000 posibles candidatos, luego filtrados— enfocó su examen en las profundidades de los océanos, donde se concentra la mayor parte de la actividad volcánica.
Una inteligencia artificial descubrió volcanes secretos en lecho marino
El equipo que lideró el especialista Andrea Verolino, de la institución francesa, logró identificar un total de 73 calderas volcánicas “secretas”, es decir, que no habían sido vistas anteriormente.
Tal como explica la publicación Science Alert, las mencionadas calderas son depresiones con forma de cráter que se forman cuando un volcán expulsa magma de su cámara subterránea y provoca un derrumbe en el terreno. Algunas de esad formaciones están extintas hace muchos años, pero otras podrían entrar nuevamente en erupción.

Un mapa que muestra las nuevas calderas descubiertas con IA.
“Nuestro conjunto de datos cubre un importante vacío en la observación, proporcionando un marco reproducible y actualizable para la caracterización de volcanes submarinos, lo que subraya la necesidad de incorporar las calderas submarinas en futuras evaluaciones volcánicas globales”, indicaron los investigadores en un artículo publicado en Communications, Earth & Environment.
Echar luz sobre esas formaciones no es trivial. De acuerdo a la fuente, la mayor parte de la actividad volcánica ocurre bajo el mar y es relativamente suave. Sin embargo, en ocasiones hay consecuencias de gravedad, porque las calderas submarinas pueden generar erupciones de magnitud, provocando tsunamis y grandes columnas de ceniza.
Uno de los ejemplos es la erupción en el 2022 de una caldera submarina en el archipiélago de Tonda, que provocó daños a miles de kilómetros de su epicentro y que, según la fuente, generó ondas de presión atmosférica que alcanzaron el espacio.
En tanto, contar con un mayor conocimiento de esas formaciones permite saber cuáles requieren más vigilancia. Antes de este estudio basado en el modelo de inteligencia artificial originalmente diseñado para encontrar cráteres en Marte, solo se conocían menos de 30 calderas bajo los océanos.
Tal como se indicó, los primeros resultados arrojaron miles de falsas alarmas. De los más de 87.000 candidatos posibles, el equipo liderado por Verolino achicó el listado a 78 mediante filtros e inspecciones manuales, cinco de las cuales ya eran conocidas.
“Este estudio sienta una base fundamental para evaluar los riesgos volcánicos submarinos y mejorar la preparación”, observaron los investigadores. “Nuestro objetivo no es elaborar un inventario global completo de calderas submarinas, sino establecer un marco transparente y reproducible que proporcione un conjunto de datos de referencia, que podrá ampliarse a medida que se disponga de batimetría de mayor resolución y estudios futuros”, concluyeron. /TN
