“Un diagnóstico equivocado”: rurales advierten que el nuevo sistema del SENASA atenta contra la simplificación del sector
Dirigentes del campo señalaron que la medida aplicada a la ganadería choca con la política de desregulación del Gobierno Nacional y agregará “nuevas dificultades a quienes producen”.

Tras confirmarse la intención del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de poner en marcha un nuevo esquema de control obligatorio, surgieron cuestionamientos del sector pecuario
A través de un duro comunicado conjunto, diversas sociedades rurales del norte y noroeste bonaerense expresaron su abierto rechazo a la implementación del Sistema Integrado de Gestión de Trazabilidad de Productos Veterinarios (SIGTRAZAVET), calificándolo como un claro “desatino” administrativo que atenta contra el trabajo diario en los establecimientos ganaderos.
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Las entidades del campo manifestaron su profunda preocupación por una medida que, según remarcan, parte de un diagnóstico desacertado de la realidad productiva.
A través de duras expresiones dirigidas a las autoridades del organismo sanitario, los productores argumentaron que la normativa busca incorporar nuevas exigencias que se traducirán directamente en mayores costos operativos, trámites engorrosos y una pesada carga administrativa para las empresas pecuarias.
El malestar es generalizado en el interior del país, donde aseguran que la exigencia no responde a una necesidad real del eslabón primario.
Según denuncian los firmantes, el SIGTRAZAVET funciona en la práctica como una suerte de “receta agronómica” trasladada forzadamente al ámbito de la ganadería, un mecanismo sumamente rígido que complica la dinámica cotidiana de los rodeos y el uso de insumos veterinarios indispensables.

Contradicción con el rumbo oficial
Uno de los puntos centrales del reclamo radica en la contradicción que observan entre la gestión del organismo de control sanitario y los lineamientos generales del Poder Ejecutivo.
Para las instituciones rurales, resulta inviable de compatibilizar esta nueva batería de exigencias con el espíritu de simplificación, desregulación y promoción de la producción que proclama de manera constante el gobierno nacional.
Consideraron que “mientras desde las máximas esferas oficiales se busca reducir la burocracia estatal y aliviar la presión sobre el sector privado, el SENASA parece tomar la dirección opuesta al sumar trámites que entorpecen la actividad productiva”.
Los dirigentes señalaron con dureza que la medida apela a “argumentos propios de las etapas del fracaso” y lamentaron que la conducción del organismo sanitario se encamine a convalidar una resolución que dista de resolver los problemas de fondo de la sanidad animal.
Por el contrario, advirtieron que este tipo de regulaciones solo genera trabas adicionales para quienes día a día invierten y apuestan por la ganadería en la Argentina.
El documento lleva la firma de una amplia nómina de entidades rurales de la región, entre las que destacan la Sociedad Rural de San Pedro (SRSP), la Sociedad Rural de Rojas (SRR), la Sociedad Rural de Baradero (SRB), la Sociedad Rural de Pergamino (SRP), la Asociación Regional de Productores Agropecuarios (ARPA), la Sociedad Rural de Colón (SRC), la Sociedad Rural de Lincoln (SRL) y la Asociación de Productores Rurales de Arrecifes (APRA).
Frente a esta postura unificada, las sociedades rurales hicieron un llamado urgente a las autoridades competentes para que revean la implementación del SIGTRAZAVET.
Con este pronunciamiento, la dirigencia gremial busca frenar una regulación que consideran innecesaria y exige que se mantenga el foco en políticas públicas que promuevan la competitividad, la desregulación efectiva y el desarrollo del sector ganadero nacional.
