Temporal en Tucumán: «No hay infraestructura que aguante», advierte un experto del INTA tras las intensas lluvias
El perito agrónomo Edgardo Sánchez Tello analizó el impacto del trágico temporal que azotó a la provincia. Con registros que superaron los 270 mm en pocas horas en algunas zonas, advirtió sobre el crítico estado de los suelos y el inevitable retraso de la zafra hasta mediados de junio.

El pasado fin de semana, la provincia de Tucumán se vio sacudida por un temporal de características trágicas que dejó cifras pluviales sin precedentes para esta época del año. En diálogo con FM latucumana 95.9, Edgardo Sánchez Tello, perito agrónomo del INTA, brindó detalles técnicos alarmantes sobre la magnitud del fenómeno, especialmente en el departamento Monteros.
Según los registros de Sánchez Tello, la intensidad de la lluvia sobrepasó la capacidad de medición estándar. «El pluviómetro marcó más de hasta 200 [mm] y eso ya rebalsa… la estación sigue marcando, entonces llegamos al domingo a las 9 de la mañana con 279 mm en la ciudad de Monteros». El experto subrayó que este volumen de agua es excepcional: «Eso es algo que supera este el índice que tenemos mensualmente en abril que son un promedio de 130… en 5 horas que llovió esa cantidad».
El fenómeno no fue aislado. Otras localidades también reportaron cifras críticas: «El Soldado Maldonado por ejemplo la finca de Cítrico marcó 265; Villa Quintero marcó 268; Alpachiri 210… ese rango y en esta zona fue la mayor cantidad de agua caída». Estas lluvias se suman a un año ya de por sí húmedo, superando la media anual: «Ya estamos pasado lo que es la media anual de nuestro departamento… hoy en día estamos arriba de los 1500 [mm] en lo que va del año».
La combinación de la intensidad de la tormenta con suelos ya saturados por lluvias previas en enero, febrero y marzo generó un escenario de anegamiento total. Sánchez Tello explicó que «el suelo ya no absorbe, hace una combinación de este que el agua se quede en superficie e inunde todos los lugares sobre todo los lugares bajos».
Ante las críticas por la gestión del agua, el perito fue tajante: «No hay infraestructura que que pueda aguantar… las infraestructuras no aguantan por más que sean la cantidad que sea no van a aguantar con con la cantidad de agua caída en poco tiempo».
El impacto económico será profundo, especialmente para la industria azucarera y citrícola. Sánchez Tello pronosticó un fuerte retraso en el inicio de la actividad: «La zafra se demora mucho, yo creo que va a pasar de junio… puede llegar si no sigue lloviendo a mitad de junio con suerte hasta que drenen los campos». El riesgo de entrar con maquinaria pesada antes de tiempo es alto: «Eso se hace inmanejable… destruyen cepa, destruyen camino, destruyen todo cuando el suelo está blando».
Otros cultivos también enfrentan panoramas complejos:
Soja: «Todo va retrasado inclusive hasta la cosecha de la soja… los campos están anegados, no se puede entrar, la soja está complicada».
Limón: «El limón no puede entrar a cosechar… hay pedido del exterior para compra y eso también le urge al citrícola».
Frutilla: «Va atrasada porque no dejó preparar suelo… para poder empezar a plantar».
Al ser consultado sobre si recordaba un fenómeno de esta naturaleza en el mes de abril, Sánchez Tello recurrió a la memoria histórica de la provincia: «Con esta intensidad esta cantidad de lluvia en pocos meses no recuerdo… seguramente en los años 40 50 pudo haber habido estos tipos de fenómenos». Confirmó que se trata de una tormenta que ocurre «cada décadas».
Hacia adelante, el experto del INTA trajo algo de calma respecto a la intensidad, aunque advirtió que la humedad persistirá: «Yo creía que tormenta ya de la intensidad que hubo creo que no… sí puede ser un otoño lluvioso como ya ocurrió otro año pero con lluvias más tranquilas».
