Santiago del Estero: una policía fue asaltada, golpeada y abusada por dos motochorros
La joven uniformada tuvo que ser asistida en un nosocomio donde detalló la brutal agresión de la que fue objeto.
Una sargento de la Policía de Santiago del Estero, de 46 años, fue internada de urgencia en el Hospital Regional después de sufrir un violento ataque por parte de dos delincuentes que le robaron el teléfono celular y, posteriormente, la habrían golpeado y sometido a un abuso sexual. El episodio ocurrió durante la madrugada del martes y es investigado por la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, a cargo de Daniela Yslas.
La víctima, que presta servicios en la Comisaría Tercera y se encontraba de licencia anual, sufrió un traumatismo encéfalo craneano con pérdida de conocimiento, además de hematomas en distintas partes del cuerpo. Debido a la gravedad de las lesiones, debió recibir asistencia médica de urgencia.
Según la denuncia presentada por la propia uniformada, el ataque comenzó cuando circulaba en motocicleta hacia su domicilio, ubicado en el barrio Sarmiento de la capital santiagueña.
Durante el trayecto fue interceptada por dos hombres que se desplazaban en otro motovehículo y que, mediante una maniobra violenta, consiguieron arrebatarle su teléfono celular.
Lejos de detenerse, la mujer decidió perseguir a los sospechosos con la intención de recuperar sus pertenencias e impedir que escaparan.
La persecución se extendió hasta las inmediaciones del barrio Los Inmigrantes, donde la sargento consiguió alcanzar a los delincuentes e intentó reducir a uno de ellos.
Sin embargo, mientras trataba de controlar la situación, fue sorprendida por el segundo sospechoso, quien intervino para auxiliar a su cómplice.
De acuerdo con el relato que la víctima proporcionó a sus compañeros de la fuerza, ambos hombres comenzaron a golpearla y consiguieron reducirla.
Posteriormente, la habrían arrastrado hacia un sector oscuro y apartado, donde continuaron las agresiones físicas y la sometieron a distintos actos de violencia sexual.
La denunciante aseguró que los atacantes la obligaron a realizar prácticas sexuales contra su voluntad antes de abandonar el lugar y darse a la fuga.
Después del episodio, la mujer fue encontrada en grave estado y recibió asistencia del Servicio de Emergencias y Accidentología de Santiago del Estero (SEASE), cuyo personal dispuso su traslado inmediato al Hospital Regional.
Los profesionales que la examinaron diagnosticaron un traumatismo encéfalo craneano acompañado de pérdida de conocimiento, importantes hematomas en la región pélvica y las piernas, además de lesiones compatibles con golpes en la espalda y el pecho.
Las características del ataque motivaron la intervención de la fiscal Daniela Yslas, responsable de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual.
La representante del Ministerio Público Fiscal ordenó la realización de medidas urgentes destinadas a esclarecer lo sucedido, identificar a los responsables y reunir pruebas que permitan avanzar con la investigación penal.
Entre las diligencias dispuestas se encuentra un examen médico forense exhaustivo, considerado fundamental para documentar las lesiones y obtener elementos relacionados con la denuncia de abuso sexual.
La investigación también deberá reconstruir el recorrido realizado por la víctima y sus agresores, establecer las circunstancias en las que se produjo la persecución y determinar el lugar donde habría ocurrido el ataque.
El caso provocó preocupación dentro de la fuerza policial provincial debido a la violencia denunciada y a la gravedad de las lesiones sufridas por una de sus integrantes.
Hasta el momento, no se informó oficialmente sobre la identificación o detención de los dos sospechosos ni se difundieron precisiones sobre la evolución clínica de la sargento.
Las actuaciones continuarán bajo la dirección de la Fiscalía especializada, que deberá evaluar los resultados de los estudios médicos y las restantes pruebas para establecer las responsabilidades penales correspondientes.
La investigación se encuentra en una etapa inicial y los hechos denunciados deberán ser corroborados mediante las medidas judiciales y periciales ordenadas.

