Récord productivo de trigo, pero sin récord de dólares por la caída de los precios internacionales

Basada en un informe original del economista Franco Artusso (IERAL – Fundación Mediterránea), la campaña triguera 2025/2026 se encamina a convertirse en la más productiva de la historia argentina. Sin embargo, ese desempeño excepcional en términos físicos no tendrá su correlato en el ingreso de divisas, debido al fuerte derrumbe de los precios internacionales del cereal.
Aunque el volumen exportable crecerá de manera significativa, el aporte de dólares del trigo rondará los US$3500 millones, una cifra relevante pero sensiblemente inferior a los US$4700 millones alcanzados en la campaña 2021/2022. El contraste expone una dinámica cada vez más frecuente: más producción no siempre implica más ingresos.
Producción récord impulsada por rindes
Según las proyecciones, la Argentina produciría alrededor de 26,8 millones de toneladas de trigo, el mayor volumen desde que existen registros sistemáticos. El salto productivo, cercano al 50% interanual, se explica principalmente por una mejora marcada en los rindes promedio, favorecida por condiciones climáticas más benignas respecto de campañas anteriores.
La expansión del área sembrada también aportó al crecimiento, aunque en menor medida. El resultado es una cosecha que consolida al trigo como uno de los cultivos más dinámicos del ciclo agrícola 2025/26.
Exportaciones en máximos históricos de volumen
Del total producido, se estima que unas 17,5 millones de toneladas se destinarán a la exportación, lo que equivale a cerca del 65% de la cosecha. En términos físicos, se trata de un desempeño excepcional: las ventas externas crecerían más de 25% respecto del último ciclo récord y 37% frente a la campaña 2024/25.
Desde el punto de vista del comercio exterior, el trigo se posiciona así como uno de los principales complejos exportadores del agro argentino, con una fuerte contribución en toneladas despachadas.
Precios bajos que licúan el ingreso de dólares
El panorama cambia de forma abrupta cuando se analiza el valor de esas exportaciones. Pese al salto en cantidades, el ingreso de divisas rondaría los US$3500 millones, muy lejos de los máximos históricos en términos reales.
El factor central es el precio. El valor FOB promedio del trigo argentino se ubicaría en torno a los US$200 por tonelada, uno de los niveles más bajos del siglo y más de 30% por debajo del promedio histórico, cercano a los US$295 por tonelada. De este modo, el aumento del volumen no logra compensar la pérdida de valor.
Un contexto global que juega en contra
La debilidad de los precios responde a un escenario internacional de abundante oferta, con producción elevada y stocks holgados a nivel global. La fuerte competencia entre los principales exportadores mantiene los valores deprimidos y limita el impacto macroeconómico de cosechas récord como la argentina.
Este contexto contrasta con lo ocurrido en 2021/22, cuando la invasión de Rusia a Ucrania —dos actores clave en el mercado mundial del trigo— generó una fuerte suba de precios que potenció el ingreso de divisas, aun con menores volúmenes exportados.
Más toneladas, menos dólares que en el pico histórico
En comparación con la campaña 2024/25, el valor exportado crecería cerca de 17%, al pasar de US$3000 millones a US$3500 millones. Sin embargo, las cantidades exportadas aumentarían un 37%, lo que vuelve a reflejar la pérdida de precio por tonelada.
Frente al máximo histórico en valores de 2021/22, el contraste es aún más marcado: el ingreso de divisas sería un 26% inferior en términos reales, pese a que las cantidades exportadas resultarían aproximadamente un 25% mayores.
