Polémica por el futuro del INTA: exfuncionarios denuncian un “negociado inmobiliario”

La anunciada “reingeniería” del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) abrió un fuerte frente de conflicto político y sectorial. Siete ex ministros y ex secretarios de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación cuestionaron duramente el plan impulsado por el Gobierno y advirtieron que no se trata de una modernización, sino de una maniobra orientada a habilitar un negocio inmobiliario con tierras del organismo.
A través de un documento conjunto, los ex funcionarios sostuvieron que la iniciativa oficial busca “rematar cerca de 40.000 hectáreas de campos pertenecientes al INTA” y denunciaron presiones sobre el Consejo Directivo para avanzar con cambios que ya habían sido rechazados por vías institucionales y judiciales.
Quiénes firmaron el documento crítico
El pronunciamiento fue suscripto por Felipe Solá, Javier De Uquiza, Carlos Cheppi, Julián Domínguez, Norberto Yahuar, Luis Basterra y Juan José Bahillo, todos con pasado en la conducción de la política agropecuaria nacional.
En el texto, los firmantes señalaron que el Gobierno “insiste con llevar adelante su negociado inmobiliario” y que la propuesta implica un “giro de 180 grados” en la misión histórica del organismo, creado hace casi siete décadas como pilar del desarrollo tecnológico y productivo del agro argentino.
Advertencias sobre el impacto científico y estratégico
Los ex funcionarios alertaron que, de concretarse la reforma, se darían de baja proyectos considerados estratégicos para el futuro del país. Entre ellos mencionaron líneas de investigación vinculadas a la mitigación del cambio climático y la deforestación. También el cuidado de los recursos naturales y otras áreas clave para el desarrollo sostenible.
“Como país, veremos desaparecer investigaciones pensadas para las generaciones futuras”, advirtieron, al tiempo que cuestionaron el repliegue del Estado en un organismo que históricamente articuló ciencia, producción y territorio.
Resistencia interna y rol del Consejo Directivo
El plan oficial también enfrenta resistencia de los trabajadores e investigadores nucleados en APINTA, el gremio que representa al personal del instituto. Desde ese sector vienen advirtiendo sobre el vaciamiento de funciones y el impacto laboral de la iniciativa.
La propuesta fue presentada ante los representantes de la Sociedad Rural, Federación Agraria y Coninagro, que integran el Consejo Directivo del INTA junto a delegados del ámbito académico. Sus votos resultan determinantes para habilitar cualquier modificación estructural en el organismo. La Mesa de Enlace se completa con CRA, que aún no designó a su representante.
Un llamado a frenar la reforma
En el tramo final del documento, los ex ministros y secretarios instaron a los miembros del Consejo Directivo a “sostener sus convicciones”. Y a respetar tanto la voluntad expresada por el Congreso como las resoluciones judiciales que, según señalaron, ya habían bloqueado intentos similares.
Además, anticiparon que acompañarán a productores, trabajadores y sectores académicos que decidan movilizarse en defensa del INTA. Al que definieron como una institución estratégica para el desarrollo agropecuario y científico del país.
