Pacto suicida de un matrimonio de jubilados en Cipolletti agobiados por el aumento del alquiler y las deudas

En Cipolletti, Río Negro, la Justicia investiga la muerte de Jorge Horacio Ortiz, un jubilado hallado sin vida en su departamento junto a su pareja, Mabel, quien fue encontrada con vida pero en estado delicado de salud. La principal hipótesis policial apunta a un posible pacto suicida motivado por una crítica situación económica.
El hecho se conoció luego de que vecinos del edificio de tres plantas ubicado en la calle Río Santiago, entre San Martín y Rodolfo Walsh, alertaran a la policía por la ausencia prolongada de Ortiz y olores extraños provenientes del departamento. Al ingresar, los efectivos hallaron el cuerpo del jubilado y a Mabel, quien había permanecido más de dos días junto al cuerpo de su esposo.
Según reconstruyó el periodista de Infobae en Vivo, Facundo Kablan, la pareja percibía la jubilación mínima, cercana a los $600.000 por persona, monto que destinaban íntegramente al pago del alquiler. La propietaria del inmueble les había notificado que, para renovar el contrato, la cuota subiría a más de un millón de pesos, además de exigir el pago de tres meses por adelantado, es decir, unos $3.000.000.
«Venían muy complicados. Entre los medicamentos, el alquiler, la comida, venían muy complicados«, relató Kablan sobre la situación del matrimonio en las semanas previas al hallazgo.
En el domicilio, la policía secuestró una carta en la que la pareja habría explicado su decisión, junto con seis blíster vacíos de clonazepam, elementos que fueron incorporados a la causa judicial. La autopsia preliminar no detectó lesiones externas ni signos de violencia en el cuerpo de Ortiz, por lo que la Justicia aguarda los estudios toxicológicos para determinar la causa exacta de la muerte.
Mabel fue trasladada al hospital de Cipolletti, donde permanece internada bajo tratamiento en el área de salud mental. En su primera declaración, la mujer habría coincidido con el contenido de la carta hallada en el departamento.
El caso reabre el debate sobre la situación de los adultos mayores en Argentina, donde el aumento sostenido de los alquileres y el estancamiento de las jubilaciones mínimas golpean con especial dureza a quienes dependen exclusivamente de ese ingreso para subsistir.
