Murió Ricardo Soulé, el músico que pasó de la Reserva de Quilmes a hacer historia con Vox Dei
El líder de la mítica banda de rock nacional falleció a los 76 años y no sólo deja atrás un eterno legado musical, sino que además deja la curiosidad de haber sido un arquero frustrado que llegó a entrenar con Ubaldo Matildo Fillol.

El panteón del rock nacional presenta, sin dudas, a Vox Dei entre sus principales exponentes. La mítica banda del sur del Conurbano bonaerense generó con «La Biblia» una de las piedras fundacionales de las óperas rock del país. Hoy, a sus 76 años, falleció Ricardo Soulé, su guitarrista, violinista, cantante y un hombre cuya vida podría haber sido totalmente diferente, si acaso no colgaba los guantes durante su paso por Quilmes.
En la década del ’60, la pasión de Soulé por el fútbol se entrelazaba con su curiosidad por la música. Así, luego de enterarse a través de sus compañeros de colegio que Quilmes estaba probando jugadores, no lo dudó y se presentó. Según supo rememorar la revista Un Caño, se probó como arquero, a pesar de que su inclinación era la de ser delantero, no le hicieron goles y quedó.
«Antes de que la música explotara en mi vida, fui arquero de Quilmes. Semiprofesional fui, jugué en la Reserva. Soy fana del fútbol, me encanta«, supo contar el guitarrista, durante una entrevista con Reyes del Under (Emisora Pirata). Así, antes de plasmar en papel letras historias como «Libros Sapienciales» o «Canción para una mujer que no está», Soulé coqueteó con la posibilidad de ser futbolista profesional. Desde la Novena División, el músico fue subiendo y llegó a entrenar con la Primera, curiosamente en una época en la que un joven Ubaldo Matildo Fillol ya comenzaba a hacer ruido.

La música, sin embargo, pudo más y el desencanto por el fútbol creció. Para Soulé, la idea de ser futbolista venía atada a su costado romántico de vestir los colores del equipo de sus amores, y el ambiente en donde los resultados muchas veces pesan más que cualquier cosa y la pasión se desborda terminó por hacer mella en sus sueños. De esta manera, a los 17 años, colgó los guantes y se colgó una guitarra para luego fundar Vox Dei.
Afortunadamente para el país, Quilmes perdió a un potencial arquero pero ganó un músico histórico, Hoy, Soulé dejó el plano terrenal, pero pasó al plano eterno, ese de la música que viaja de generación en generación y que, a diferencia de su canción «Presente», nunca termina…
