Nació sin piernas, nunca había actuado y a los 11 años fue elegido por Spielberg: la singular historia del niño que le dio vida a E.T.
Un médico avisó a la producción del filme que conocía a un niño sin sus extremidades inferiores. Era Matthew DeMeritt. Sus recuerdos de la filmación y los padecimientos de bullying que mermaron debido a su participación en el éxito de Hollywood

Matthew DeMeritt, que había nacido el 21 de abril de 1970 sin sus piernas, fue convocado para ponerse en la piel de ET.

El traje de E.T. fue confeccionado en goma, con una textura húmeda para lograr el efecto visual deseado frente a las cámaras. Tenía una pequeña ranura en el pecho que le permitía a Matthew ver hacia afuera, y la cabeza del personaje descansaba sobre la suya.
Durante la producción de la legendaria película E.T., el extraterrestre, el equipo de Steven Spielberg enfrentó un desafío técnico: lograr que el personaje principal, una criatura de otro mundo, transmitiera ternura y humanidad. Pese a los avances en animatrónica, los movimientos del muñeco resultaban artificiales. La solución definitiva llegó cuando el director y su equipo hallaron un niño con características físicas únicas, dando así un giro inesperado a la historia del cine al seleccionar a Matthew DeMeritt. El chico tenía entonces 11 años y nunca había actuado ni aspirado a la fama, pero cuya condición física resultó esencial para el éxito del filme.
El origen de esta decisión se remonta a la etapa donde el equipo técnico, encabezado por Carlo Rambaldi, seguía perfeccionando el diseño del muñeco de E.T. Aunque la animatrónica permitía ciertos gestos, el movimiento seguía limitado y poco convincente. Fue entonces cuando se planteó la idea de construir un traje que pudiera vestir una persona real. El requisito era claro: necesitaban a alguien de baja estatura, lo suficientemente pequeño para caber dentro del traje y capaz de moverse con naturalidad. De ese modo, surgió la propuesta de realizar un casting en un centro de fisioterapia.
Matthew DeMeritt había nacido sin piernas y se desplazaba desde pequeño utilizando la fuerza de sus brazos, sin considerar nunca que esa forma de movilizarse pudiera ser algo más que un aspecto cotidiano de su vida.

Durante la filmación: Matthew DeMeritt junto a ET
La productora Kathleen Kennedy lo localizó a través de uno de sus médicos y lo invitó a participar en una prueba para el filme. “Me tomaron las medidas y me filmaron caminando sobre las manos. Nunca le había mostrado eso a nadie. No sé cómo pensaron que podría moverme dentro del traje y que fuera creíble, pero funcionó”, recordó en una entrevista.
El trabajo de Carlo Rambaldi en el diseño de E.T. resultó esencial para que el personaje despertara simpatía en el público. Inspirándose en los ojos húmedos y brillosos de su gato, la textura suave de un recién nacido y los pliegues faciales que evocaban a Albert Einstein, Rambaldi logró una criatura que transmitía vulnerabilidad y sabiduría, a la vez que permitía a Matthew aportar el toque humano necesario.

En abril de 2022 hubo un reencuentro entre los que participaron de ET: allí estuvo Matthew DeMeritt (Grosby)
Entre las escenas más recordadas en las que participó se encuentra aquella en la que E.T. se tambalea y como está borracho tras beber cerveza, se cae. También la de Halloween, donde el flash de una cámara asusta al personaje y lo hace desplomarse. El peculiar modo de caminar y moverse de Matthew resultó crucial para imprimirle vida y carisma al personaje, algo que ni los mecanismos más avanzados de principios de la década de 1980 (cuando no había IA) podían lograr.
El rodaje fue exigente físicamente, sobre todo por las altas temperaturas que se acumulaban dentro del traje de goma. A pesar de las incomodidades, Matthew recuerda con afecto el trato que recibía de Steven Spielberg: “Cuando hacía calor, Spielberg se acercaba y me preguntaba si estaba bien. También se aseguraba de que no me lastimara. No recuerdo haberme quejado, supongo que porque el traje estaba acolchado y me sentía cómodo adentro”. Según relató, el director propiciaba un ambiente cálido y lúdico, permitiendo que los niños del set jugaran en su oficina, repleta de videojuegos, mientras él mantenía reuniones de producción.
“E.T. llegó justo en el peor momento”, rememoró. La amistad que entabló en el set con Henry Thomas y Robert MacNaughton –intérpretes de Elliott y su hermano en la película– se mantuvo más allá del rodaje y, al regresar a la escuela, notó que el bullying disminuyó considerablemente. “Nos llevábamos bien, pasábamos tiempo juntos… y cuando regresé a la escuela, el bullying se detuvo. Creo que E.T. me dio confianza”, reconoció.

Henry Thomas interpretó a Elliot en la película E.T., el extraterrestre. Se hizo amigo de Matthew DeMeritt, el niño al que le faltaban las piernas y estaba en el interior del muñeco
Lejos de perseguir la fama, Matthew eligió llevar una vida tranquila, alejada de las cámaras. Vive a dos horas de Los Ángeles, junto a su esposa Nanette y su hijastro James. Es profesor de inglés en una universidad, juega al básquet en silla de ruedas durante su tiempo libre y compone música. Su admiración por Rowan Atkinson es notoria: posee la colección completa de Blackadder y Mr. Bean.
A pesar de su vínculo con una de las películas más importantes de la historia, Matthew DeMeritt solo volvió a actuar en contadas ocasiones, principalmente en producciones independientes de ciencia ficción. Una de ellas fue en Cyborg II, una de las primeras películas de Angelina Jolie, donde tuvo su único papel con diálogo. No obstante, nunca persiguió una carrera en el mundo del espectáculo, prefiriendo mantenerse en un segundo plano y dejar que el recuerdo de E.T. permanezca centrado en el entrañable personaje y no en el niño que le dio movimiento.
