“Estamos todos con miedo”: protesta de alumnos y docentes del Instituto Agrotécnico de Tafí Viejo
La comunidad educativa del Instituto Agrotécnico Obispo Colombres realizó una sentada frente al establecimiento.
Una jornada de tensión se vivió en el Instituto Agrotécnico Obispo Colombres de Tafí Viejo, donde alumnos y docentes realizaron una protesta frente al establecimiento para reclamar por el operativo de retiro de celulares y denunciar distintas situaciones vinculadas con las autoridades de la institución.
El conflicto se profundizó luego de un procedimiento realizado el día anterior para retirar los teléfonos de los estudiantes. Según denunciaron alumnos y docentes, durante el operativo se revisaron mochilas y algunos dispositivos habrían sufrido daños. Además, los estudiantes aseguraron que fueron advertidos sobre posibles sanciones si se negaban a entregar los celulares.
Como consecuencia, los alumnos realizaron una sentada en la puerta del establecimiento para respaldar a la vicedirectora, María de los Ángeles Rearte, y manifestar su rechazo al procedimiento realizado con los teléfonos.
La protesta también estuvo acompañada por docentes, quienes expresaron su malestar por la situación laboral y por el conflicto que mantienen con el rector, Fabio Moya.
“Hay un malestar laboral. No venimos a trabajar tranquilos. Nos sentimos perseguidos”, afirmó la docente Juana Rodríguez, quien señaló además que ya se realizaron las denuncias correspondientes.
Entre los estudiantes también crece el temor por las posibles consecuencias de participar de la protesta. Algunos alumnos aseguraron que tienen miedo de ser sancionados o recibir amonestaciones por expresar su malestar y acompañar el reclamo. Incluso, varios prefirieron no ser filmados durante la manifestación por temor a que su participación pudiera generarles problemas dentro de la institución. “Estamos todos con miedo”, expresó uno de los estudiantes durante la protesta.
El conflicto entre la vicedirectora y el rector
Uno de los principales puntos del reclamo está relacionado con la situación institucional de Rearte, quien recibió el respaldo de estudiantes y trabajadores.
La vicedirectora aseguró que mantiene una disputa con Moya vinculada con su designación y con la documentación necesaria para completar el trámite ante las autoridades educativas.
Según explicó, el rector tendría un mandato vencido al frente de la cooperativa de trabajo que administra la institución y retendría documentación que ella necesita para avanzar con su expediente.
“Tenemos un rector que, ante nosotros, que somos una cooperativa de trabajo, tiene un mandato vencido”, sostuvo Rearte.
La mujer afirmó que realizó consultas ante autoridades de Educación Privada y la Junta, y que también pidió la intervención del Ministerio de Educación y del organismo encargado de regular a las cooperativas para buscar una solución al conflicto.
Cuestionan la continuidad del rector
El docente y asociado de la institución, Marcos Cabral, aportó otro elemento a la disputa y aseguró que el conflicto se relaciona con la elección de las autoridades de la cooperativa.
Según explicó, el estatuto establece que el rector debe ser elegido mediante una asamblea de asociados. Cabral sostuvo que en una reunión realizada en diciembre de 2025 se retiró del orden del día el punto referido a la elección del rector.
Posteriormente, según su relato, una resolución del IPACyM habría intimado a la institución a realizar la asamblea correspondiente para elegir al rector.
Cabral cuestionó que, pese a esa situación, Moya haya obtenido luego una resolución del Ministerio de Educación que permitió su continuidad en el cargo.
“Estamos a la espera de que se nos responda para anular todas esas decisiones”, manifestó.
Los docentes indicaron que presentaron un pedido de impugnación y nulidad de la designación y que aguardan una respuesta de las autoridades de Educación Privada.
Los alumnos denunciaron daños en los celulares
Durante la protesta, los estudiantes también expresaron su preocupación por el procedimiento utilizado para retirar los teléfonos.
Uno de ellos explicó que el establecimiento cuenta con una norma que restringe el uso de celulares durante las clases, pero cuestionó la forma en que se llevó adelante el operativo.
Según su testimonio, los alumnos fueron advertidos de que se revisarían sus mochilas y que podrían recibir sanciones si no entregaban los dispositivos.
Los estudiantes denunciaron además que algunos teléfonos habrían sufrido daños luego de ser colocados en cajas.
“Hay teléfonos que tienen el módulo roto, cámaras rotas”, relató uno de los jóvenes.
También aseguraron que algunos compañeros fueron advertidos con sanciones de varios días y amonestaciones.
Otra estudiante explicó que decidió conservar su teléfono porque en determinadas situaciones necesita comunicarse con su familia ante una emergencia. “No me parece que nos tengan que sacar el celular cuando no tienen ni siquiera el número de nuestras madres”, planteó.
Una alumna denunció que fue suspendida
Durante la manifestación también habló una estudiante que afirmó haber sido suspendida durante tres días luego de que las autoridades conocieran un audio suyo en el que alentaba a sus compañeros a expresar sus reclamos.
La joven explicó que integra un Consejo de Adolescentes y que acompañó a los alumnos durante la organización de la protesta. “Me sancionaron a mí, me callaron”, expresó entre lágrimas. La estudiante sostuvo que su intención era acompañar a sus compañeros y consideró injusta la sanción aplicada.
Reclaman la intervención de Educación
Los docentes y estudiantes pidieron la intervención de las autoridades provinciales para intentar resolver el conflicto que atraviesa al establecimiento.
Los reclamos quedaron concentrados en dos cuestiones principales: el procedimiento utilizado para retirar los celulares, las denuncias por supuestos daños y sanciones, y la disputa institucional por la conducción del colegio.
Rearte sostuvo que los estudiantes ejercieron su derecho a manifestarse de manera pacífica y señaló que, una vez finalizada la protesta, podían regresar a las actividades escolares.
Mientras tanto, docentes y alumnos aguardan respuestas de las autoridades educativas y de los organismos que intervienen en la situación institucional de la cooperativa.

