“Me pegaron y yo me defendí”: el relato de la influencer trans tucumana que denunció una agresión en una verdulería

La mujer contó cómo comenzó el ataque, el momento en que quedó arrinconada y la intervención policial. “Yo lo único que quería era volver a casa y cocinar”, aseguró.
La influencer trans Ámbar de Leo amplió su denuncia por la agresión que sufrió en una verdulería de Villa Urquiza y reconstruyó con mayor detalle cómo se desencadenó el episodio que terminó con golpes e insultos.
Según su testimonio, todo comenzó cuando ya estaba dentro del local, a punto de terminar su compra. “Yo ingresé a la verdulería, ya había comprado, estaba casi pagando”, relató. En ese momento, dos mujeres que se encontraban en la vereda empezaron a hacer comentarios en voz alta. “Una de ellas comenzó a decir ‘es un hombre’ y codeaba a su mamá para que mirara”, explicó.
Ámbar contó que en un primer momento intentó ignorar la situación: “Dije, lo voy a dejar pasar”. Sin embargo, la reiteración de los dichos la llevó a reaccionar: “Fueron tantas veces que lo dijo que desde adentro le pregunté qué le sucedía”. La respuesta, lejos de desactivar el conflicto, lo profundizó.
“Finalmente me enojé, salí hacia la vereda y le pregunté nuevamente qué le pasaba”, recordó la influencer. Fue en ese momento cuando se produjo el primer contacto físico. “Se me vino encima y yo reaccioné. Mi mecanismo de defensa fue ir a la cara”, dijo en referencia a una cachetada.
La influencer Ámbar de Leo fue agredida en una verdulería
A partir de ahí, la situación se desbordó. Ámbar terminó nuevamente dentro del comercio, donde asegura que la agresión continuó y se agravó. “Ahí comenzamos a agarrarnos, la mujer de un lado, la hija del otro, hasta que quedé arrinconada”, describió. Según su relato, en ese punto recibió golpes más intensos: “Siguieron las agresiones con patadas y todo”.
La intervención de un tercero fue clave para frenar el ataque. “Se metió el señor, Juan, creo que se llama, el verdulero, y ahí es cuando me doy cuenta y saco mi teléfono para grabar todo”, explicó. Esas imágenes fueron las que luego se viralizaron en redes sociales.
Minutos después llegó la Policía. Sin embargo, Ámbar aseguró que no pudo retirarse de inmediato del lugar: “Yo no podía salir porque una de ellas estaba tirada en la puerta”, indicó, y lanzó una fuerte acusación: “Su desmayo fue fingido”.
De acuerdo a su versión, los efectivos le informaron que las agresoras tendrían problemas de salud mental. “Me dijeron que parecía que tenían problemas psiquiátricos y que mucho no se podía hacer”, contó. También le explicaron que, en caso de avanzar con una denuncia, las mujeres podrían quedar demoradas.
Pese a eso, Ámbar decidió no continuar en ese momento con el trámite. “Yo lo único que quería era volver a casa y cocinar”, afirmó.
