Los Hornos cocinó una cena privada para tres campeones del mundo y sus familias en Kansas

La familia tucumana recibió un pedido de último momento y terminó sirviendo una cena privada para jugadores de la Selección y sus seres queridos.
Un restaurante tucumano instalado en Kansas City fue convocado de urgencia para preparar una cena privada para las familias de jugadores de la Selección Argentina durante la jornada libre del plantel. El pedido llegó a último momento: debían cocinar para unas 25 personas en menos de una hora.
La protagonista de la historia es Isolina de la Vega, integrante de la familia fundadora de Los Hornos, una marca gastronómica nacida en Tucumán hace casi 40 años y que hoy también tiene presencia en Estados Unidos. Junto a su esposo, Darío Jerez Leavy, sus padres y sus hermanos, aceptó el desafío y terminó compartiendo una noche inolvidable con el entorno de los campeones del mundo.
“Nos llamaron como a las ocho de la noche para comer a las nueve, nueve y pico. Nosotros ya no teníamos stock de nada, solo cortes de carne”, contó Isolina en diálogo con La Gaceta.
La cena se realizó en el hotel donde estaban alojadas las familias de los futbolistas. Allí les reservaron un salón privado, prepararon las mesas, sirvieron la comida y luego se retiraron para que los invitados pudieran disfrutar tranquilos.
Entre los presentes estuvieron Enzo Fernández, Lautaro Martínez y Lisandro Martínez. Para la familia tucumana, el momento fue especial no solo por estar cerca de jugadores de la Selección, sino por haber ingresado a un espacio íntimo del mundo albiceleste.
“La verdad que fue muy loco porque no es solamente llegar a la Selección, sino entrar en la intimidad de sus familias. Era el día libre de ellos y estaban celebrando con sus esposas, sus hijos y sus padres. Nos recibieron como si fuésemos uno más. La humildad que tienen todos es admirable”, destacó Isolina.
El menú tuvo sello argentino: asado, chorizo, morcilla, chinchulín, picaña, colita de cuadril y entraña. Antes de despedirse, los campeones del mundo se sacaron fotos con ellos y les firmaron camisetas.
Durante los últimos días, Los Hornos se convirtió en una parada obligada para los hinchas argentinos que llegaron a Kansas City por el Mundial. La demanda fue tan alta que incluso debieron cerrar porque se quedaron sin empanadas.
La historia del restaurante tiene raíces tucumanas. Los padres de Isolina, Eulogia Juez Pérez y Pablo de la Vega, fundaron Los Hornos hace casi cuatro décadas en Tucumán. En marzo de 2022, pocos días después de casarse, Isolina y Darío decidieron instalarse en Kansas City para buscar nuevas oportunidades y abrir allí una sucursal del negocio familiar.
El comienzo no fue fácil. Al año de abrir, atravesaron una crisis vinculada a trámites de visa e inmigración que los obligó a regresar temporalmente a la Argentina. Lo que debía ser una gestión breve se extendió durante nueve meses, período en el que administraron el restaurante a distancia, con videollamadas, cámaras de seguridad y mucha improvisación.
“La persona que abría el negocio no hablaba inglés y tenía que atender yo por videollamada desde Tucumán”, recordó Isolina. “La verdad que fue una locura. Nos sacó muchos años de vida, pero hoy estamos felices de lo que logramos a pesar de todo eso”, afirmó.
La cena para las familias de la Selección fue, para Isolina y Darío, una recompensa inesperada después de años de esfuerzo, dificultades migratorias y trabajo lejos de casa. En plena fiebre mundialista, los sabores tucumanos llegaron a una mesa íntima de los campeones del mundo.
