Los docentes y no docentes de la UNT inician mañana un paro de 72 horas
Reclaman mejoras salariales y cuestionan los incrementos en la obra social Asunt. En el plano nacional, los gremios universitarios no descartan no iniciar el próximo ciclo lectivo.

La comunidad docente y no docente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) iniciará este miércoles un paro de 72 horas, en el marco de una medida de fuerza convocada por la Conadu Histórica. La protesta se extenderá hasta el viernes e incluirá movilizaciones, una radio abierta frente al Rectorado y asambleas informativas.
Anahí Rodríguez, secretaria general de Adiunt, explicó que la medida responde a “la urgente necesidad de una actualización salarial”, la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario y una revisión de los aumentos en la obra social Asunt, que —según denuncian— afectan gravemente a los trabajadores del sector.
“Recordemos que la ley fue aprobada, tuvo el veto presidencial, luego fue rechazada en ambas cámaras y finalmente el Gobierno se vio obligado a promulgarla, pero manifiesta que no la va a aplicar porque alteraría el equilibrio fiscal”, señaló Rodríguez.
La dirigente gremial advirtió además que el propio Ejecutivo “reconoció una deuda salarial con la docencia” y que aplicar la norma “implicaría un aumento cercano al 50% si se tiene en cuenta la inflación acumulada desde julio”. Hasta ahora, los incrementos otorgados fueron del 1,5% y 1,3%, cifras muy por debajo del aumento general de precios.
Presupuesto 2026 y ajuste
Rodríguez también alertó sobre el proyecto de presupuesto universitario 2026, que —afirmó— representa un fuerte ajuste. “El Gobierno prevé destinar $35 billones, cuando el Sistema Interuniversitario Nacional (SIN) había solicitado $70 billones. Esto refuerza el ataque del Gobierno a la universidad pública, profundizando los recortes salariales y presupuestarios”, aseguró.
Reclamo por Asunt
Otro de los puntos centrales del conflicto es el incremento del plan asistencial solidario de la obra social Asunt, que para los gremios “constituye una rebaja salarial encubierta”.
“Hay docentes que pagan hasta $200.000 por su grupo familiar. Con salarios de miseria y este aumento descomunal, no hay bolsillo que aguante”, denunció Rodríguez.
La secretaria general pidió que “la Universidad asuma parte del costo para aliviar la crisis”, advirtiendo que la situación afecta también a los jubilados que “deben destinar gran parte de sus ingresos a cubrir gastos de salud”.
En defensa de la universidad pública
Rodríguez remarcó que la defensa del sistema universitario “no se agota en la cuestión salarial”, sino que implica sostener “su carácter gratuito, inclusivo y de calidad”.
Finalmente, adelantó que la Conadu Histórica podría profundizar el plan de lucha hacia 2026, con un posible no inicio del ciclo lectivo.
“Vamos a ir a una consulta popular en las próximas semanas para definir cómo continuar. No vamos a esperar hasta marzo. Lo que queda del año será clave para debatir y organizarnos ante el ajuste y las reformas laborales que el Gobierno pretende imponer”, concluyó. /LG
