Israel bombardeó el sur de Líbano pese a la tregua: hay al menos 16 muertos
El Ejército israelí reanudó los ataques tras afirmar que la ofensiva fue en respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbollah. Los combates dejan un saldo fatal y amenazan directamente el acuerdo de paz impulsado por Estados Unidos e Irán.

El Ejército israelí bombardeó diversos objetivos estratégicos de Hezbollah en el sur de Líbano. Esta ofensiva se produjo en respuesta al lanzamiento de proyectiles del grupo extremista respaldado por Irán, rompiendo así el alto al fuego que se había anunciado apenas un día antes.
Un vocero militar justificó la rápida acción de las tropas israelíes detallando el ataque previo: «Durante la noche, la organización terrorista Hezbollah lanzó más de 50 proyectiles a las fuerzas israelíes en el sur de Líbano. Tras los ataques, las Fuerzas de Defensa de Israel han estado atacando objetivos terroristas en la región».
El saldo de esta nueva escalada de violencia fue reportado por la Defensa Civil y el Ejército libanés:
- Al menos 16 personas muertas y 12 heridos en la zona de Nabatieh.
- Un soldado libanés abatido a causa de un bombardeo israelí.
Desde las fuerzas armadas del Líbano denunciaron que «la continuación de los brutales ataques israelíes tiene como objetivo obstaculizar cualquier solución que permita restablecer la estabilidad».
Ataques masivos contra una docena de localidades
La Agencia Nacional de Noticias (NNA) informó que los bombardeos israelíes comenzaron después de la medianoche y se extendieron hasta la mañana de este sábado. Los ataques impactaron contra más de una docena de localidades del sur libanés.
El fuego de artillería se concentró principalmente en la ciudad de Nabatieh y sus zonas aledañas, una región que se ha convertido en el epicentro de los combates durante los últimos días, provocando que muchos de sus habitantes huyeran de urgencia para ponerse a salvo.
El impacto en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán
Estos nuevos enfrentamientos armados amenazan el histórico acuerdo entre Estados Unidos e Irán, diseñado para poner fin a la guerra en Oriente Medio. Dicho pacto prevé un alto al fuego «en todos los frentes, incluido Líbano», una condición innegociable fijada por Teherán —aliado de Hezbollah— para deponer las armas.
En el plano diplomático, el presidente libanés, Joseph Aoun, mantuvo el viernes una llamada telefónica con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Allí remarcó la urgencia de asegurar un cese al fuego integral para que las conversaciones con Israel puedan prosperar.
El Departamento de Estado confirmó que las negociaciones se reanudarán en Washington del 23 al 25 de junio. Según el portavoz Tommy Pigott, las discusiones ofrecerán una oportunidad para «lograr avances hacia una paz duradera». Asimismo, Pigott añadió que Rubio reiteró «la necesidad de desarmar a Hezbollah y restablecer el control sobre todo el territorio libanés».
Declaraciones cruzadas: amenazas y tensión al máximo
Mientras el embajador de Israel en Estados Unidos aseguró que su país se comprometía a respetar la tregua si Hezbollah hacía lo mismo, desde el interior del gobierno israelí los mensajes fueron diametralmente opuestos:
- El primer ministro, Benjamin Netanyahu, amenazó con hacer «pagar un precio muy alto» al grupo libanés e insistió en que sus fuerzas seguirán desplegadas en el sur de Líbano.
- El ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, lanzó una dura advertencia pública: «Todo Líbano debe arder».
Estas contundentes declaraciones generaron el rápido repudio del canciller iraní, Abás Araqchi, quien acusó formalmente al Estado de Israel de buscar imponer una «guerra permanente» en la región.