Imputan a tucumana que estafó a su exsuegro: usó sus claves de banco, sacó préstamos y vació las cuentas
Una mujer utilizó sin autorización el home banking de un familiar político para pedir créditos y derivar el dinero a cuentas propias y de una amiga.
La Justicia imputó a Andrea Natalia Gómez Gallo, de 32 años, y Carla Agostina Montenegro, de 30, acusadas de participar en una maniobra fraudulenta que habría comenzado en noviembre de 2024 y se extendido hasta septiembre de 2025. Según la investigación, Gómez Gallo habría utilizado los datos del home banking de su ex suegro para solicitar créditos a nombre de la víctima y transferir el dinero a cuentas propias y de Montenegro, provocándole un perjuicio de $ 4.656.600.
La audiencia de formulación de cargos se realizó este jueves y estuvo a cargo del auxiliar fiscal Rogelio Rodríguez del Busto, de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad I, dirigida por Diego López Ávila.
De acuerdo con la acusación, Gómez Gallo conocía el usuario y la contraseña del home banking de su ex suegro porque tiempo atrás lo había ayudado a configurar y utilizar ese servicio bancario. Con esa información, habría ingresado a la cuenta sueldo sin autorización y gestionado distintos créditos.
El primer movimiento investigado ocurrió el 19 de noviembre de 2024, cuando se habría solicitado un crédito por $650.000. El dinero fue transferido inmediatamente a una cuenta vinculada a Gómez Gallo.
Luego, el 3 de febrero, se registraron tres nuevas transferencias por $ 300.000, $ 50.000 y $ 40.000, nuevamente hacia cuentas de la acusada.
En abril se produjo una de las operaciones de mayor monto. El 21 de abril se habría gestionado un crédito por $ 1.200.000, que posteriormente fue dividido en dos transferencias de $ 500.000 y $700.000 hacia una cuenta perteneciente a Montenegro.
La investigación también detectó una transferencia de $ 326.600 en junio y, en julio, un nuevo crédito por $ 1.510.000, de los cuales $ 1.500.000 habrían sido transferidos a Gómez Gallo.
En agosto se registró otra transferencia por $ 290.000 y, finalmente, el 25 de septiembre de 2025, se habría gestionado un último crédito por $300.000, cuyo monto fue transferido en su totalidad ese mismo día.
Para la Fiscalía, Gómez Gallo debe responder por el delito de defraudación mediante manipulación informática. En el caso de Montenegro, la acusación es por encubrimiento por receptación dolosa, debido a que habría recibido $ 1.200.000 en su cuenta, con conocimiento del origen ilícito del dinero.
Tras la formulación de cargos, el fiscal solicitó que ambas mujeres quedaran sujetas a medidas cautelares de menor intensidad durante cuatro meses, con el objetivo de garantizar el avance de la investigación y evitar posibles obstáculos en la causa.
La jueza interviniente hizo lugar al pedido fiscal en su totalidad y fijó las reglas de conducta que deberán cumplir las dos acusadas durante ese período.

