El Gobierno prorrogó la emergencia energética en gas hasta fines de 2027 y avanza en la privatización de la importación de GNL
La medida apunta a asegurar el suministro durante los próximos inviernos ante la falta de infraestructura para transportar el gas de Vaca Muerta. El Ejecutivo busca que el sector privado se haga cargo de la importación, con precios máximos regulados.

El Gobierno nacional oficializó la prórroga de la emergencia del Sector Energético Nacional hasta el 31 de diciembre de 2027, focalizada en los segmentos de transporte y distribución de gas natural.
La decisión fue adoptada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 49/2026 y tiene como objetivo garantizar el abastecimiento durante los próximos dos inviernos, en un contexto de insuficiente infraestructura para trasladar el gas desde Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo del país.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el decreto firmado por el presidente Javier Milei y su gabinete reconoce que las obras de ampliación de los gasoductos recién entrarían en operación durante el invierno de 2027. Esta situación obliga a la Argentina a seguir dependiendo de la importación de Gas Natural Licuado (GNL) para cubrir los picos de demanda residencial y el abastecimiento de las centrales eléctricas.
Privatización de la importación y precios regulados
La normativa introduce un cambio significativo en la operatoria de comercio exterior del sector energético. El Estado busca retirarse como importador directo de GNL, función que hasta ahora cumplía ENARSA, y transferir esa responsabilidad al sector privado.
En ese sentido, el Gobierno instruyó a la Secretaría de Energía a realizar un concurso competitivo para seleccionar a un comercializador privado que se encargue de la importación y regasificación del GNL, utilizando la terminal de Escobar, actualmente la única operativa en el país. El Ejecutivo fundamentó esta decisión al señalar que la intervención estatal previa no logró una solución eficiente y demandó erogaciones de gran magnitud.
No obstante, ante la existencia de una única terminal de ingreso, considerada un monopolio natural, el DNU establece un precio máximo para la venta del gas importado en el mercado interno durante los inviernos de 2026 y 2027. Ese tope se calculará en función de un marcador internacional más los costos logísticos, con el objetivo de evitar abusos de posición dominante por parte del futuro operador privado.
Los fundamentos de la emergencia
En los considerandos del decreto, el Poder Ejecutivo expuso los principales factores que sostienen la prórroga de la emergencia energética. Entre ellos, destacó el cuello de botella en la capacidad de transporte de gas desde la Cuenca Neuquina hacia Buenos Aires y el Litoral, lo que limita el aprovechamiento de la producción local.
También remarcó que, sin la importación de GNL mediante buques metaneros, la demanda necesaria para abastecer a los usuarios residenciales y garantizar el funcionamiento de las centrales térmicas quedaría insatisfecha durante los días de mayor consumo invernal.
Finalmente, la norma prevé un esquema de contingencia: en caso de que el proceso licitatorio para delegar la importación en un privado no prospere, ENARSA deberá volver a asumir la responsabilidad de asegurar el suministro de gas al sistema.
