De qué murió Alejandro Fracaroli, el científico del Conicet que apareció sin vida en Alemania

Apenas se conozcan los resultados de la autopsia y se terminen los trámites judiciales de rigor en Alemania, el cuerpo del científico argentino Alejandro Matías Fracaroli será trasladado a Córdoba, de donde era oriundo.
El hombre de 44 años y padre de dos hijos estaba realizando una pasantía que terminaba a fin de año. Ayer fue encontrado muerto en un arroyo en la ciudad de Karlsruhe, en el suroeste alemán, cerca de la frontera con Francia.
Para los investigadores se habría caído al agua y ahogado. Los datos preliminares señalan que el cuerpo no presentaba signos de violencia. Es la autopsia la que debe confirmar estas hipótesis.
Era investigador del Conicet e integraba el departamento de Química Orgánica de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Instituto de Investigaciones en Físico-Química de Córdoba.
En Alemania participaba de un ciclo de nanotecnología en el Instituto Técnico de Karlsruhe (KIT). La última vez que lo vieron fue el lunes13 de octubre, precisamente, cuando salió de allí y tomó un colectivo. El KIT, una de los centros científicos más reconocidos de Europa, publicó un mensaje de condolencias y calificó al cordobés como “un investigador talentoso y una persona muy apreciada por todos”.
La Facultad de Ciencias Químicas de la UNC declaró luto por dos días en honor a Fracaroli. La decana Silvia Correa subraya en un texto los valores “éticos, morales y su notable actividad científica” de Fracarolli.
El comunicado señala que la “lamentable pérdida provoca un profundo pesar y enluta a toda la comunidad de la Facultad de Ciencias Químicas, por las condiciones docentes y aptitudes personales del estimado doctor Alejandro Matías Fracaroli”.
También el Conicet Córdoba, en un comunicado, expresa su más profundo pesar. “Acompañamos con afecto a su familia, colegas y amistades en este doloroso momento, y despedimos con respeto y reconocimiento a un científico apasionado por el conocimiento y comprometido con el avance de la ciencia”, dice el texto.
La familia del científico realizó la denuncia de desaparición en la Embajada de la Argentina en Berlín pocas horas después de su desaparición, cuando no atendía las llamadas ni respondía a los mensajes. El mismo lunes que desapareció, había hablado con su pareja quien no detectó nada extraño.
A partir de la denuncia la Policía alemana realizó un rastrillaje, que tuvo el peor de los resultados al encontrar el cuerpo ayer en el arroyo. / La Nación
