“Argentina Casting”: cómo operaba la red de explotación sexual que investiga la Justicia

El rosarino de 30 años fue detenido por orden de la Justicia federal. Según la causa, captaba jóvenes, les ofrecía dinero y fama internacional, y luego participaba en los videos sexuales que terminaban viralizados.
El caso de “Argentina Casting” conomcionó a Tucumán esta semana tras el testimonio de una joven víctima de esta estafa, quien aseguró que hace dos años aceptó grabar un video para pagar una deuda y que ahora vive un infierno de amenazas y ataques en redes sociales.
En paralelo, en los últimos días la causa avanzó en los últimos días con la detención de su creador, Gianfranco Gaspar Núñez, acusado de captar mujeres por redes sociales bajo la promesa de fama internacional mediante una supuesta producción audiovisual. El mismo era el encargado de filmar y mantener relaciones con las jóvenes al mismo tiempo.
Según la investigación, detrás de esa propuesta funcionaba un presunto esquema de explotación sexual en el que más de un centenar de jóvenes habría sido víctima. Hasta el momento, la denuncia fue impulsada por ocho mujeres, aunque los investigadores no descartan que, a partir de la trascendencia del caso, se sumen nuevas presentaciones en los próximos días.
De acuerdo con el expediente a cargo del juez Carlos Vera Barros, Núñez habría construido un sistema organizado para contactar a las jóvenes a través de distintas redes sociales. Allí se presentaba como productor audiovisual, les ofrecía pagos en efectivo, dinero y la posibilidad de alcanzar fama internacional después de grabar videos de contenido erótico.
Siempre según la causa, el acusado les aseguraba que el material solo sería difundido en el extranjero y que nadie en Argentina podría verlo. Sin embargo, las víctimas denunciaron que eso era un engaño: las imágenes terminaron circulando en plataformas abiertas en el país y en grupos de Telegram, según reconstruyeron los peritos de investigaciones de la Policía Federal.
La acusación incluye la captación de víctimas en Buenos Aires, Santa Fe, Tucumán, Jujuy, Córdoba y Misiones. Las jóvenes advirtieron que los contratos habían sido incumplidos y que habían sido engañadas cuando sus imágenes llegaron a personas de su entorno, meses después de haber grabado los videos.
Tras las denuncias y los allanamientos, la Justicia comprobó la existencia de esos contratos y determinó que Gianfranco Núñez usaba nombres falsos para identificarse, entre ellos “Liam” o “Elion”. Esos documentos fueron encontrados durante el procedimiento que terminó con su detención.
En el allanamiento también se secuestraron celulares, computadoras, notebooks, cámaras y discos rígidos. Además, los peritos incautaron tarjetas e identificaron billeteras virtuales con las que el acusado operaba con criptomonedas.
Durante los operativos realizados en Rosario, Posadas y Buenos Aires, los especialistas lograron identificar más de 150 videos que el acusado habría grabado, además de contratos de los cuales las víctimas no habían obtenido copias.
El expediente también reconstruyó que, entre el 1° de enero de 2023 y el 18 de mayo de 2024, Gianfranco Núñez realizó transferencias por 119 millones de pesos mediante diez billeteras virtuales que figuran a su nombre. Ese período coincide con las ocho denuncias que forman parte de la causa hasta el momento, aunque la investigación continúa abierta ante la posibilidad de nuevas acusaciones.
Para los investigadores, el flujo económico permite dimensionar la magnitud de las operaciones y sostener que se trataba de una organización mantenida en el tiempo.
Además, se incorporaron al expediente audios extraídos de celulares secuestrados. En ese material, Núñez haría referencia a la venta de los videos y hablaría del flujo de dinero. Según la investigación, en una de esas conversaciones asegura que le va muy bien, que gana alrededor de 7 mil dólares por mes, que está invirtiendo en su auto y que próximamente iba a comprar terrenos para empezar a construir.
Dentro del material bajo análisis, los investigadores no descartan sumar distintas publicaciones en redes sociales donde el acusado habría realizado posteos xenófobos y discriminatorios. En esas publicaciones, además, habría asegurado que fue desafectado de su función docente por cuestiones sexuales.
Ahora, la investigación avanza sobre la posible existencia de videos de contenido sexual en los que habrían participado menores de edad, lo que agravaría la imputación contra Gianfranco Núñez.
Para los acusadores, el hombre de 30 años ejerció una forma grave de cosificación al utilizar a las jóvenes y convertirlas “en un producto monetizable” para consumo masivo.
Con esa acusación, y ante la posibilidad de ampliarla, el juez Vera Barros dictó la prisión preventiva por 90 días para Núñez mientras avanza la búsqueda de más víctimas.
El reclamo de las denunciantes no apunta únicamente a que Gianfranco Núñez responda ante la Justicia, sino también a que se trabaje para lograr que los videos sean eliminados de las plataformas y evitar que las víctimas sean revictimizadas una y otra vez.
