Yanina sobre los escandalosos posteos de su mamá y de su hermana revendiendo entradas para la despedida de Messi: “Es una vergüenza familiar absoluta”
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Yanina Latorre se desligó de la polémica por la reventa de entradas para el partido de la Selección Argentina ante Benín y responsabilizó a su hermana, Maite Arruza, por las publicaciones que circularon desde las cuentas de Instagram de ella y de su madre, Dora Caamaño. La conductora aseguró que desconocía lo ocurrido, cuestionó que involucraran a su familia y reconoció que el episodio provocó una fuerte ruptura en la relación con su hermana.
“Es una vergüenza familiar absoluta”, afirmó durante su programa en radio El Observador. Su descargo llegó después de que se viralizaran publicaciones y capturas de conversaciones en las que se ofrecían localidades para el encuentro de este martes a valores superiores a los oficiales. Entre los mensajes difundidos apareció una propuesta de $700.000 por una entrada para la tribuna Sívori alta.
La periodista confirmó que las publicaciones realizadas desde las cuentas de sus familiares eran reales, pero sostuvo que no había participado de los ofrecimientos ni estaba al tanto de ellos. Según explicó, decidió hablar públicamente porque las críticas también habían alcanzado a su esposo, Diego Latorre, y a sus hijos.
“Me estoy comiendo un caramelito sin comerla ni beberla”, expresó al comenzar su explicación. Luego describió las repercusiones que el episodio tuvo sobre su entorno: “Hace dos días me están cancelando, puteando a mí, a Diego, a mis hijos por algo que no tenemos nada que ver”.
En ese sentido, insistió en que el parentesco no convertía al resto de la familia en responsable de lo ocurrido. “Yo no tenía idea… Pero voy a dar la cara”, señaló, antes de reclamar que los cuestionamientos se dirigieran a quien, según su versión, había impulsado los ofrecimientos.
“Cuando tenés un familiar que se manda una cagada, es con esa persona. No es con mi hija, mi hijo, mi marido”, sostuvo. A lo largo de su intervención, Latorre volvió sobre ese punto: rechazó quedar vinculada con la venta de las localidades y negó que sus hijos o su esposo tuvieran relación con el episodio.
El tramo más duro de su descargo estuvo dirigido a Maite Arruza. La conductora de SQP, el programa de América TV, la responsabilizó por la situación y por haber involucrado a Dora, de 86 años. Según relató, su madre le había facilitado su cuenta de Instagram a su hermana.
“Lamento que ella esté metida”, manifestó sobre Dora. Inmediatamente después, reprochó la decisión de utilizar también ese perfil: “Mi hermana, lo último que tendría que haber hecho, es meterla a mi mamá, que le dio su cuenta de Instagram”.

Aunque buscó diferenciar la responsabilidad de ambas, Yanina aclaró que también estaba molesta con su madre por haber permitido el acceso a su cuenta. “También estoy enojada con Dora, porque no le tendría que haber dado la cuenta de Instagram”, reconoció.
Al mismo tiempo, expresó su preocupación por los insultos que estaba recibiendo la mujer. Para la conductora, la exposición de Dora fue uno de los aspectos más dolorosos de la controversia, porque quedó en el centro de los cuestionamientos a partir de los mensajes difundidos desde su perfil.
El conflicto, según contó, tuvo consecuencias directas sobre su vínculo con Maite. Latorre no presentó lo sucedido como una diferencia menor: admitió que no sabe si podrá recomponer la relación con su hermana después de la repercusión que alcanzó el caso.
“Yo estoy enojadísima. Ojalá pueda recomponer la relación con mi hermana, no sé si voy a poder. Estoy muy angustiada. Yo no me merecía esto. Mi familia tampoco”, expresó.
También dejó en claro que no estaba dispuesta a intervenir públicamente para mejorar la imagen de su hermana. “Es absolutamente responsable por lo que hizo, y que pague por lo que hizo. Yo no la voy a ayudar a lavar la imagen”, afirmó.
La periodista sostuvo que su rechazo a la reventa se mantenía aun cuando la controversia involucrara a personas de su familia. “Yo soy la misma persona que piensa que vender entradas o revender para un partido es ilegal. Estoy absolutamente en contra”, manifestó durante el descargo.
La polémica había comenzado el sábado, cuando empezaron a circular capturas de conversaciones y publicaciones vinculadas con las cuentas de Instagram de Maite y Dora. En esos intercambios se ofrecían entradas para el partido de Argentina ante Benín y se mencionaban los valores que debían pagar los interesados.
Uno de los ofrecimientos que se difundieron correspondía a una localidad para la Sívori alta, por la que se pedían $700.000. Además del precio, generó repercusión un mensaje enviado desde la cuenta de la madre de Yanina en el que se intentaba justificar el monto solicitado.

“Querida esto no es una estafa, mi nieto mayor trabaja para la gente de AFA y cuando hay eventos de esta categoría, el precio lo pone quien tiene las entradas”, se lee en una de las capturas que circularon.
La referencia a un supuesto vínculo laboral con personas de la AFA forma parte de ese mensaje. En su explicación pública, Yanina centró sus cuestionamientos en la conducta que atribuyó a su hermana y en el uso de la cuenta de su madre para los ofrecimientos.
“Si quieren putear a alguien, es con ella. La que se mandó este moco, que es un papelón, es ella. Yo no tengo nada que ver”, insistió la conductora, que terminó exponiendo tanto su rechazo a lo sucedido como el impacto que la controversia tuvo dentro de su familia.

