Victoria Villarruel viene a Tucumán el 9 de Julio y profundiza el desafío a Javier Milei: sus planes para 2027

Antes del viaje presidencial previsto para los actos por el Día de la Independencia, la vicepresidenta Victoria Villarruel volverá a marcar diferencias con la Casa Rosada con una visita a Tucumán, donde participará de las celebraciones del 9 de Julio invitada por el gobernador Osvaldo Jaldo. La presencia de la titular del Senado se producirá en medio de la fuerte tensión que mantiene con el presidente Javier Milei y su entorno, y es interpretada por dirigentes cercanos a la vicepresidenta como un nuevo paso en la construcción de un proyecto político propio con vistas a las elecciones presidenciales de 2027.
Según trascendió, Villarruel aceptó la invitación cursada por Jaldo y asistirá a los actos oficiales en la provincia, pese a que no integra la organización de las actividades nacionales impulsadas por la Presidencia. Será una situación similar a la ocurrida el 20 de junio en Rosario, cuando concurrió al acto por el Día de la Bandera invitada por el gobernador santafesino, aun sin haber sido convocada por la Casa Rosada. Milei vendrá el miércoles 8 por la noche a Tucumán, para la vigilia del Día de la Independencia, en tanto que Villarruel vendrá el jueves 9.
En el entorno de la vicepresidenta sostienen que continuará participando de todas las fechas patrias a las que sea invitada por provincias o municipios, independientemente de la relación institucional con el Gobierno nacional. «No va a dejar de asistir a actos patrióticos; considera que forman parte de su función y de su identidad política», señalaron colaboradores cercanos.
La presencia en Tucumán se suma a una agenda federal que Villarruel viene desarrollando durante los últimos meses. En ese marco ya realizó visitas a Santa Cruz y La Plata, donde mantuvo reuniones con dirigentes políticos y referentes locales, consolidando vínculos propios fuera de la estructura de La Libertad Avanza.
En Santa Cruz, por ejemplo, mantuvo encuentros con los senadores provinciales José María Carambia y Natalia Gadano, quienes actualmente mantienen diferencias con el gobernador Claudio Vidal, aliado del presidente Milei. En ámbitos legislativos incluso especulan con la posibilidad de futuras alianzas electorales entre esos sectores y el espacio político que pueda construir Villarruel.
La distancia entre la vicepresidenta y la conducción libertaria también quedó reflejada en las últimas semanas con sus publicaciones en redes sociales, donde respondió críticas al Gobierno y celebró públicamente la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete. Paralelamente incorporó cambios en su equipo político y de comunicación con la llegada del asesor Patricio Russo como jefe de Asesores.
Quienes trabajan junto a Villarruel aseguran que su mirada política está enfocada en cuestiones vinculadas al empleo, la producción y el interior del país, además de mantener diálogo con sectores sindicales y dirigentes del denominado peronismo tradicional. En ese contexto, la vicepresidenta recibió recientemente en el Senado al dirigente ferroviario Rubén «Pollo» Sobrero, con quien analizó la situación del sistema ferroviario argentino.
Tras el encuentro, Sobrero afirmó que la reunión se extendió durante casi dos horas y que Villarruel manifestó preocupación por el deterioro de la infraestructura ferroviaria y por la cantidad de descarrilamientos registrados durante el último año. El sindicalista destacó además que la vicepresidenta aceptó dialogar pese a las diferencias ideológicas existentes.
Mientras tanto, dentro del círculo político de Villarruel descartan cualquier acercamiento al actual oficialismo nacional para conformar una futura alianza electoral. Según dirigentes cercanos, la vicepresidenta pretende consolidar una identidad política propia y consideran que, llegado el momento, podría encabezar un espacio competitivo de cara a las elecciones de 2027, incluso sin acuerdos con el Gobierno de Milei.
La visita a Tucumán adquiere así una relevancia política adicional, ya que volverá a mostrar a Villarruel compartiendo una actividad institucional junto al gobernador Jaldo en una fecha de alto valor simbólico para el país, en momentos en que la relación con la Casa Rosada continúa atravesando uno de sus períodos de mayor distanciamiento desde el inicio de la gestión libertaria.
