Vándalos robaron en una escuela en Santa Ana y un empleado del lugar difundió un conmovedor video
Un nuevo episodio de inseguridad afectó a la Escuela N° 264 de Lote 16, ubicada en Santa Ana, departamento Río Chico, al sur de Tucumán. Desconocidos ingresaron al establecimiento educativo, sustrajeron numerosos elementos utilizados diariamente por los alumnos y provocaron importantes daños en las instalaciones, incluyendo aulas, la cocina y el jardín de infantes.
Un trabajador de la institución denunció lo ocurrido mediante un video en el que mostró los destrozos y pidió colaboración a los vecinos para recuperar los objetos robados.
Según el relato difundido por la comunidad educativa, los responsables se llevaron utensilios y equipamiento indispensable para el funcionamiento de la escuela. Entre los elementos denunciados como sustraídos figuran ollas, platos, tazas, cubiertos, un anafe, un colador, una garrafa de 10 kilogramos y un equipo de música, además de otros objetos.
Los intrusos también habrían provocado importantes daños materiales. De acuerdo con la denuncia, rompieron una pared de la cocina, forzaron puertas y revolvieron diferentes dependencias del establecimiento en busca de elementos de valor.
La situación fue registrada por un trabajador que recorrió las instalaciones y mostró las consecuencias del ingreso de los desconocidos. Visiblemente afectado por lo sucedido, expresó su indignación ante la magnitud de las pérdidas.
“Me han dejado sin nada. Me robaron todo”, manifestó mientras exhibía los sectores perjudicados.
Durante la recorrida, el hombre encontró una de las ollas que habían desaparecido de la cocina, aparentemente abandonada por los responsables del robo en otro sector del predio.
“Mire dónde me tiraron la olla. Recuperé una olla siquiera. Sigo buscando, a ver si encuentro otras cosas”, relató mientras continuaba inspeccionando el establecimiento.
Los daños también alcanzaron al jardín de infantes, uno de los espacios más afectados por el episodio. Según la denuncia, los desconocidos ocasionaron roturas en puertas, ventanas y rejas, además de perjudicar materiales destinados a las actividades de los niños.
En ese sector también fueron encontrados dibujos y mensajes obscenos que los intrusos habrían dejado durante su permanencia en el establecimiento.
“Mire cómo han dejado el jardín. Han robado todo de los niños”, lamentó el trabajador al mostrar el estado en que quedaron las instalaciones.
El hombre aseguró que lleva varios años desempeñándose en la escuela y explicó que gran parte de los recursos y materiales disponibles fueron conseguidos mediante el esfuerzo sostenido de quienes integran la comunidad educativa.
Por ese motivo, manifestó que el robo no solamente representa una pérdida económica, sino también un perjuicio para los alumnos que utilizan diariamente esos elementos.
“Me da bronca porque con tanto sacrificio puede tener esta escuela y le rompieron todo”, expresó al referirse a los daños ocasionados.
Según trascendió, no sería la primera vez que desconocidos ingresan al establecimiento para cometer un robo, circunstancia que incrementó la preocupación entre quienes trabajan en la institución y las familias de los estudiantes.
Ante la posibilidad de que los objetos sustraídos sean ofrecidos para su venta, el trabajador realizó un pedido público de colaboración a los habitantes de Santa Ana y las localidades cercanas.
“Si alguien sabe quién anda vendiendo anafes, ollas, pavas, platos, por favor, avisen, denuncien, no compren. Son cosas de los niños, de mi escuela”, reclamó.
El llamado busca recuperar al menos una parte de los elementos desaparecidos y obtener información que permita identificar a los responsables.
Hasta el momento no trascendieron datos oficiales sobre posibles sospechosos, personas detenidas o resultados de las actuaciones policiales vinculadas con el episodio.
Tampoco se informó una estimación económica de las pérdidas ni el tiempo que demandará reparar las instalaciones dañadas.
El nuevo ataque contra la Escuela N° 264 volvió a generar preocupación por los hechos de inseguridad en Santa Ana, especialmente por las consecuencias que este tipo de delitos ocasiona en instituciones educativas que dependen de equipamiento y materiales esenciales para desarrollar sus actividades.
Mientras se intenta determinar quiénes ingresaron al establecimiento, la comunidad educativa espera recuperar los objetos sustraídos y reparar los destrozos para restablecer las condiciones habituales de funcionamiento de la escuela y su jardín de infantes.

