Una jueza debió actuar de emergencia para dar nombre y salvar la vida de un bebé que necesitaba una cirugía
El pequeño no tenía DNI ni partida de nacimiento porque su madre, desde que nació, no se alejó de su lado por su frágil estado de salud. Así, la Justicia debió actuar de emergencia y dar autorización para la operación

El rápido accionar de un juzgado de Monteros durante un fin de semana largo permitió salvar la vida de un bebé y, además, darle un nombre y reconocer su identidad. Gracias a la intervención judicial de urgencia, el niño, que hasta entonces no tenía documentación, pudo ser operado.
Aron L. nació a finales de julio de este año en Monteros, con serios problemas de corazón. Su arteria aorta estaba unida a la pulmonar y eso ocasionaba que la sangre, en lugar de evitar los pulmones, los llenaba de sangre. Este ducto, normal durante la gestación, suele cerrarse en las primeras horas de vida de los bebés para permitirles respirar con normalidad.
Pero en Aron no se cerró. Por eso, apenas nació tuvieron que realizarle dos intervenciones quirúrgicas. Además, le costaba ganar peso y era realmente pequeño para su edad. Su mamá, desde que nació, jamás se movió de su lado y permaneció internada con él. Sin embargo, el bebé no lograba salir adelante y el servicio de Cardiología del Hospital de Niños convocó a diversos especialistas que concluyeron que la única posibilidad para el pequeño era una cirugía de cierre de ductus aderioso persistente.

Sin embargo, se encontraron con un inconveniente: como su mamá nunca pudo salir del hospital para hacer los trámites en el Registro Civil, el bebé no tenía ni acta de nacimiento ni DNI. Como el padre no participó, la mujer, sola, se manejaba con el certificado de Nacido Vivo dentro del Hospital.
Sin embargo, ese papel precario no acreditaba ni la identidad del bebé ni la de su mamá. Y, al no existir legalmente esos datos, nadie podía firmar el consentimiento para la cirugía. Es decir: Aron, víctima de una mala jugada de la naturaleza, también quedaba atrapado en la burocracia estatal.
Por ello, la Defensora de la Defensoría de Niñez de Monteros decidió, de manera urgente, recurrir a la Justicia, para que reemplace a su madre en el consentimiento y los profesionales tengan luz verde para la cirugía. Era 9 de octubre, viernes. El pedido ingresó al Juzgado de Familia de Monteros, a cargo de Mariana Rey Galindo. “Todo fue contrarreloj, porque esta intervención judicial se hizo el viernes, comenzaba un fin de semana largo. Entonces, se habilitaron las horas de despacho”, explica Rey Galindo a Tendencia de Noticias.
La sentencia se firmó ese mismo día. “La justicia asume el rol de autorizar la intervención quirúrgica como lo debería haber hecho la madre. Es el Estado el que autoriza”, señala la magistrada.

Mariana Rey Galindo. Foto: Perfil
“Hay que tener en cuenta que la ley de Registro Civil indica que los niños deben ser inscritos inmediatamente al nacer. Si pasados los 40 días esa inscripción no se da, en el ámbito administrativo se requiere de la intervención judicial. Nosotros estábamos en ese escenario. Ya habían pasado más de 40 días, pero no por una negligencia o desidia de la mamá, sino justamente por las condiciones de salud que atravesaba este niño, que era su única prioridad”, agrega Rey Galindo.
El fallo, que reconoció al bebé el derecho a un nombre, a una identidad, una filiación y a recibir todos los tratamientos de salud que requiera, también cuestionó que, ante semejante emergencia, el Estado no haya resuelto la cuestión.
“Resulta inadmisible tolerar que la subsanación de la partida de nacimiento y DNI tramite por carriles burocráticos ordinarios de duración incierta”, reza la sentencia. Por ello, la jueza otorgó un plazo de 24 horas hábiles para que “adoptando un temperamento proactivo y oficioso se concrete la inscripción formal del nacimiento y la expedición del Documento Nacional de Identidad del niño”. La orden fue dirigida al Servicio Social del Hospital del Niño Jesús y la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAyF), para que gestionen ante el Registro Civil el DNI.
Arón logró ese viernes por la tarde vencer a la burocracia que lo mantenía sin nombre y sin identidad. El martes siguiente, venció a la muerte: la cirugía salió bien y, desde entonces, sigue luchando por su vida. Continúa hospitalizado y bajo los cuidados de su mamá que, desde que nació y pese a que los papeles decían otra cosa, jamás se separó de él.
