Un proceso de ciclogénesis hizo desaparecer la playa: la catástrofe que se está «tragando» las casas en Mar del Tuyú
Gran parte del Partido de la Costa está expuesto a una misma amenaza: el avance acelerado del mar y la desaparición de metros de altos de arena que deja a las viviendas a la deriva.
En Mar del Tuyú, el oleaje despiadado se está llevando parte de las casas. Imagen: captura Eltrece
La grieta en el nuevo paseo mirador de Mar de Tuyú es el preámbulo de un desastre que se demora en anunciarse pero que se muestra inminente. Los cimientos al descubierto de las impresionantes casas de la línea costera se revuelven a medida que la arena desaparece producto de los fenómenos extremos. Pronto los paredones quedan a la deriva y los patios del frente desordenados de las viviendas anuncian lo peor: en breve el mar se llevará todo eso. Los inmuebles y los habitantes del Partido de la Costa en Buenos Aires sufren el avance inevitable de las aguas que en cuatro días se llevaron la playa completa e hicieron aflorar los secretos que la arena guardaba.
En los últimos cuatro días de mayo, un sistema de baja presión afectó a los distintos distritos de la Costa de Buenos Aires. El fenómeno de ciclogénesis causó estragos en Mar del Plata, Necochea y se mostró con fuerza irreparable en Mar del Tuyú, provocando erosiones que alcanzaron niveles alarmantes. Las intensas sudestadas le dieron una potencia insospechada al mar que pronto subió con olas y su potencia excepcional sobre la arena, llevándose toda la playa de la localidad y se reflejó en fracturas de hormigón, paredones al descubierto, veredas sucumbidas y la marca de que la catástrofe se vuelve insoslayable.
El impacto en la primera línea de la costa
Aunque aún quedan patios y antejardines que flanquear, en Mar del Tuyú las casas están expuestas a la inmensidad del mar. Las escaleras que bajan directamente al océano parecen una trampa, y las antiguas construcciones que resurgen de las aguas revelan la historia de la ciudad. En la localidad, la erosión acelerada de los últimos días provocó la pérdida de arena en cifras extraordinarias: un metro cuarenta perdido en tan solo cuatro días.
El avance del mar ya había sido pronosticado, con un océano que año tras año gana metros. Sin embargo, el fenómeno lento y documentado se aceleró de manera dramática con el evento de ciclogénesis. En un móvil para “Arriba Argentinos” de Eltrece, el periodista Martín González mostró desde el lugar el estado de algunas construcciones que quedaron en la primera línea, expuestas al mismísimo mar como primera amenaza.
Crónica de un desastre anunciado
El Paseo Stella Maris, construido recientemente, había quedado virtualmente suspendido en el aire. “De ayer a hoy fue ampliándose incluso la grieta”, describió González en vivo. “A lo largo de la madrugada esto fue creciendo”. Lo que el periodista graficó en cámara es el mecanismo que destruye la costa: el mar al retirarse arrastra la arena que sostiene los cimientos de las construcciones. Sin ese suelo, veredas, jardines y finalmente las casas se inclinan, se agrietan y caen.
Los vecinos relataron que el panorama cambió drásticamente en apenas 48 horas. Lo que hasta hace dos días era playa y médano hoy es un terreno erosionado por donde el océano continúa ganando superficie. La combinación de fuertes vientos, sudestada y oleaje intenso aceleró un proceso de erosión que preocupa tanto a residentes como a especialistas desde hace años.
El pasado que sale a la luz
En el cierre de la cobertura, González reveló un detalle que grafica como ningún otro la magnitud de la pérdida de arena: al retirarse el mar apareció un asfalto que avanza hacia el agua, una antigua bajada de colectivos que llevaba enterrada bajo la arena desde el año 1984. Cuarenta años después, la ciclogénesis la dejó al descubierto.

