Tránsito complicado por derrumbes y anegamientos en la Ruta 307 y otras rutas

El regreso de cientos de turistas desde los Valles Calchaquíes se vio afectado este domingo por pequeños derrumbes registrados en la Ruta Provincial 307. Según confirmó Vialidad Provincial, las complicaciones se concentran entre los kilómetros 25 y 42, donde la acumulación de piedras y tierra obliga a circular con extrema precaución y a baja velocidad.
De acuerdo con el informe oficial, entre los kilómetros 25 y 40 se detectaron varios derrumbes menores que, si bien no interrumpen totalmente la circulación, generan demoras importantes debido a la reducción de la calzada y al tránsito lento de vehículos. La situación se ve agravada por el alto caudal vehicular, propio del operativo retorno tras un fin de semana con ocupación hotelera colmada en Tafí del Valle.
El punto más crítico se encuentra a la altura del kilómetro 42, donde se produjo un derrumbe de grandes proporciones. En ese sector, la calzada quedó habilitada únicamente en un solo carril, lo que provoca demoras y largas filas de autos en ambos sentidos. Personal vial trabaja en la zona para despejar el material, aunque las tareas avanzan de manera progresiva debido a las condiciones del terreno.
Además de la Ruta Provincial 307, otras trazas presentan complicaciones como consecuencia de las lluvias y la inestabilidad del terreno. En la Ruta Nacional 40 se registran sectores con tránsito dificultoso, mientras que en la Ruta Provincial 308 hay derrumbes y calzada reducida en distintos tramos. También se reportaron anegamientos sobre la Ruta Nacional 38, por lo que se solicita circular con suma precaución.
Desde Vialidad Provincial recomendaron a los conductores extremar las medidas de seguridad, reducir la velocidad, respetar las indicaciones del personal apostado sobre las rutas y evitar maniobras riesgosas, especialmente en curvas, zonas de sombra y sectores donde se desarrollan tareas de limpieza.
El intenso movimiento vehicular se da luego de un fin de semana ideal en Tafí del Valle, donde la capacidad hotelera estuvo prácticamente colmada y miles de visitantes disfrutaron del clima, el paisaje y las propuestas turísticas. Sin embargo, las lluvias recientes volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad de las rutas de montaña ante este tipo de fenómenos.
