Tiro de gracia de la UNT al barrio privado Las Pirámides: quienes compren terrenos no tendrán luz

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El barrio privado Las Pirámides, ubicado dentro del parque Sierra de San Javier, no podrá sumar nuevas conexiones eléctricas, a partir de un convenio firmado por la Universidad Nacional de Tucumán, en litigio con su titular desde hace años por propiedad de esas tierras, y la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET).

La firma se compromete a “congelar” la entrega de energía al predio, lo que implicará un obstáculo mayúsculo para el desarrollo inmobiliario de Próspero Marcelo Sosa, quien ya ha vendido varios lotes en el terreno ubicado en el kilómetro 28 de la ruta 338 en San Javier, cerca de Villa Nougués, donde ya se completaron unas 70 viviendas.
La UNT, representada por el Rector Sergio Pagani; la empresa EDET, en la persona de su gerente General, Horacio Nadra y el gerente General adjunto, Luis López; el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos Provinciales (Ersept), representado por su interventor, José Ricardo Ascárate, en su carácter de ente de contralor de la distribución y comercialización de energía y la Secretaria de Producción de la Provincia de Tucumán rubricaron el compromiso en un acto que contó con la presencia de Florencia Sayago, de la Dirección de Medio Ambiente de la Provincia.

“Esto va a permitir conservar algo de gran valor no sólo para nosotros, sino para el porvenir. Privilegiar el bien común por sobre los intereses particulares, en especial aquellos que rozan conductas delictivas” , destacó Pagani al referirse a la firma del convenio, que implica un paso sustancial para acabar con el emprendimiento de Sosa, que desde 2018 es querellado por la UNT en pos de recuperar el predio para el parque universitario y por daños y perjuicios al medio ambiente.

Sosa, cuya familia residió muchos años en ese lugar, fue denunciado por usurpación en 1998 y sobreseído en 2008 por falta de acción de la contraparte, tras lo cual se adjudicó el derecho a la posesión por prescripción adquisitiva y hacia 2010 comenzó a vender parcelas. 

El hombre, considerado usurpador por las autoridades universitarias, reclama unas 4.600 hectáreas, que comprenden casi una tercera parte del parque universitario, que totaliza 14.130 hectáreas.

En el convenio se alude al trámite que impulsa la Universidad para recuperar las tierras que le pertenecen desde 1948, cuando se expropió una amplia extensión del cerro, que fue declarada de utilidad pública para la construcción de la Ciudad Universitaria. 

A partir de 1973 la UNT aplicó una serie de normas internas “para la protección del área natural que tienen a proteger las mismas de toda actividad humana que atente contra la biodiversidad y la flora y fauna allí existente”.
En 1990 el lugar “fue calificado como categoría I conforme a lo dispuesto por la Ley Nº 26.331 de Protección de Bosques Nativos, ya que el sector que comprende el Parque Sierra de San Javier alberga valores biológicos sobresalientes que necesitan inmediato resguardo a fin de evitar alteraciones que deriven en daños irreversibles”.

El convenio señala también que, “dado el carácter de bien de dominio público que le otorga el Decreto de Expropiación, dichas tierras resultan inembargables, inalienables e imprescriptibles en el sentido y alcance de los Arts. 235 y 237 del CCCN”.

Desde 2018 la UNT ha ejecutado “una serie de acciones administrativas y judiciales tendientes a recuperar el bosque nativo depredado a mano de diferentes ocupantes. En ese cometido la UNT ha requerido y obtenido la colaboración de organismos públicos provinciales y nacionales (Registro Inmobiliario, Catastro, Flora y Fauna, Medio Ambiente, Policía de la Provincia, Federal y Gendarmería), quienes coadyuvaron en forma decisiva a los efectos de detener las ocupaciones ilegales en el Parque y el daño directo sobre el medio ambiente”.

En el documento EDET incluye entre sus principios rectores el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sustentable con el objetivo de mejorar la calidad de la vida.

Sobre esa base la empresa “manifiesta su voluntad de brindar plena colaboración para la protección y conservación del patrimonio ambiental que representa el parque… entendiendo que la provisión del servicio de energía eléctrica es un factor que podría incidir sobre las situaciones irregulares de ocupación del suelo de áreas protegidas”. 

Con todos estos fundamentos “se conviene que EDET no otorgará nuevos servicios, repotenciación o cambios de líneas eléctricas que sean solicitados por quienes desarrollen algún tipo de uso del suelo no autorizado por las autoridades ambientales provinciales y/o incompatibles con la protección ambiental y el estatus de área protegida del PSSJ, cuyos límites y extensión constan en plano que se adjunta como anexo para constancia, con excepción de aquella que pudieran derivar en la afectación de la seguridad pública o de la necesidad de la operación de las instalaciones existentes”.

En cuanto a las viviendas ya existentes, queda claro que tienen energía producto de medidores con baja potencia que EDET proveyó en su momento, sin mostrar entonces el interés por el medio ambiente que declaró a la hora de a firma del acuerdo.
En un anexo del convenio “se establecen como línea de base al listado de usuarios registrados hasta fecha 19/09/2022. La Secretaria de Producción, por medio de la Dirección de Protección Ambiental y/o el organismo que en el futuro reemplace sus funciones, informará a la Universidad y a EDET S.A. de todo inicio de trámite de Evaluación de Impacto Ambiental, conforme Ley Nº 6.253 y modificatorias, que pueda afectar o incidir negativamente sobre la protección y conservación del patrimonio natural y la biodiversidad del Parque Sierra de San Javier, a fin de tomar las medidas preventivas pertinentes”.

Florencia Sayago aclaró que el marco regulatorio obliga a EDET a realizar un informe de impacto ambiental ante cada pedido de líneas o medidor y que el hecho de que ahora Producción y el Ersept resuelvan sobre estas autorizaciones ayudará a modificar la situación de Las Pirámides. 

Ascárate a su turno concluyó que “EDET y Ersept van a trabajar en resguardo ambiental. No van a autorizar factibilidades. No pueden dar una línea ni potencia mayor. No se van a poder vender terrenos. Hasta que en algún momento haya restitución a la UNT”.

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