Tiene 18 años, es de Alberdi y será la única argentina en una misión espacial en India

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Eowlyn Montenegro viaja todos los días para ir al Instituto Técnico de Aguilares (ITA). Ahora le espera un trayecto un poco más largo: de Tucumán a India para construir un satélite lunar.

RUMBO A INDIA. Eowlyn Montenegro fue seleccionada como la única argentina que participará del programa espacial ShakthiSAT en la creación de un satélite lunar. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRORUMBO A INDIA. Eowlyn Montenegro fue seleccionada como la única argentina que participará del programa espacial ShakthiSAT en la creación de un satélite lunar. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

Cada mañana, Eowlyn Montenegro sale de Juan Bautista Alberdi rumbo a Aguilares para ir al colegio. Hace años repite ese viaje para asistir al Instituto Técnico de Aguilares (ITA), la escuela técnica que eligió cuando tenía apenas nueve años. En un entorno donde todavía no era tan habitual imaginar a chicas en esos espacios, insistió igual. Sin saberlo, ese recorrido cotidiano la llevó a ser la única representante argentina de una misión espacial internacional en la India.RECONOCIMIENTO AL ESFUERZO. Eowlyn Montenegro posa con un diploma obtenido por uno de los proyectos tecnológicos desarrollados en el ITA. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

RECONOCIMIENTO AL ESFUERZO. Eowlyn Montenegro posa con un diploma obtenido por uno de los proyectos tecnológicos desarrollados en el ITA. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

DEL ITA AL ESPACIO. La joven de Alberdi cursa el último año en el Instituto Técnico de Aguilares. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

DEL ITA AL ESPACIO. La joven de Alberdi cursa el último año en el Instituto Técnico de Aguilares. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

Cómo llegó hasta acá, el ITA y Noel de Castro como inspiración

Eowlyn no creció en una familia vinculada al mundo STEM. Su papá es profesor de filosofía y su mamá, docente de biología. Pero cuando tenía nueve años escuchó hablar del ITA y se obsesionó con entrar. “Era puro jugar con muñecas y de repente yo quería ir ahí”, recuerda. La decisión implicaba viajar todos los días desde Alberdi hasta Aguilares para ir a clases. “Mi mamá al principio decía que no por el viaje, pero al final me escucharon”, cuenta. Desde entonces, tomar el colectivo cada mañana se volvió parte de su rutina y también de su forma de ver las cosas. “Más que llevar la contra, es intentar expresar lo que siento y que sé que vale la pena”, dice.

La posibilidad de llegar a ShakthiSAT apareció casi de casualidad. Abigail Ganopol —doctora en Ciencias Físicas por la UBA, especialista de la industria espacial y distinguida por la NASA— estaba presentando ShakthiSAT en el Congreso Argentino de Tecnología Espacial cuando Mario Díaz, docente de la UTN y del ITA, le preguntó si todavía podían sumarse estudiantes. Reabrió el formulario por unos días más. Ahí apareció Eowlyn.

“No tenía formación en tecnología espacial, pero sí muchísima curiosidad”, cuenta la estudiante de 18 años y último año de TME del ITA. Su primer acercamiento al mundo aeroespacial había sido a través de un proyecto impulsado años atrás por su escuela. Después apareció otra inspiración: Noel de Castro. “Conocer su historia me hizo pensar que yo también podía llegar a esos lugares”, dice.

En paralelo participó en proyectos de electrónica, prótesis y aplicaciones sociales. La capacitación de ShakthiSAT incluyó 120 horas de formación virtual sobre tecnología espacial. “Lo que más me sorprendió fue descubrir que existen leyes espaciales y que todo está tan regulado”, cuenta.TECNOLOGÍA Y SOLIDARIDAD. Además de su formación técnica, Eowlyn participa como voluntaria en Cáritas Alberdi y desarrolló una aplicación para colaborar con la organización. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

TECNOLOGÍA Y SOLIDARIDAD. Además de su formación técnica, Eowlyn participa como voluntaria en Cáritas Alberdi y desarrolló una aplicación para colaborar con la organización. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

El acantonamiento y una nueva semilla

A mitad de la capacitación hubo un punto de inflexión: un acantonamiento espacial en La Falda, Córdoba, donde 21 estudiantes de distintas provincias se conocieron en persona por primera vez. “Eso reavivó el sentimiento. Se armó un grupo hermoso”, recuerda Eowlyn.

Para la selección final, diez participantes que completaron el 100% de la capacitación enfrentaron un examen técnico, un trabajo grupal y una entrevista personal. “El examen estuvo a la altura de un parcial universitario y el trabajo en equipo fue notable, coordinaron de manera muy orgánica”, destaca Abigail Ganopol.

Las finalistas eran de Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Salta y Tucumán, y la elegida fue ella. “Además de su desempeño técnico, Eowlyn tiene un costado social muy importante”, señala Ganopol. Y suma: “Me parece que esto puede ser la semilla que impulse a su provincia en sus primeros pasos en el sector espacial».

En la industria espacial global, las mujeres representan apenas el 20% de la fuerza laboral. «Es fundamental que seamos partícipes de las decisiones que impactan nuestro presente y nuestro futuro», sostiene ella. Eowlyn lo dice a su manera:  “Que hagan oídos sordos a las críticas de que una mujer no puede participar en este mundo. Cada vez somos más”, dice. Y agrega: “La diversidad de géneros, culturas y edades también genera mejores ideas y soluciones”.

UNA EXPERIENCIA FEDERAL. Eowlyn junto a compañeras de distintas provincias durante el acantonamiento espacial realizado en Córdoba. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

Las finalistas eran de Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Salta y Tucumán, y la elegida fue ella. “Además de su desempeño técnico, Eowlyn tiene un costado social muy importante”, señala Ganopol. Y suma: “Me parece que esto puede ser la semilla que impulse a su provincia en sus primeros pasos en el sector espacial».

En la industria espacial global, las mujeres representan apenas el 20% de la fuerza laboral. «Es fundamental que seamos partícipes de las decisiones que impactan nuestro presente y nuestro futuro», sostiene ella. Eowlyn lo dice a su manera:  “Que hagan oídos sordos a las críticas de que una mujer no puede participar en este mundo. Cada vez somos más”, dice. Y agrega: “La diversidad de géneros, culturas y edades también genera mejores ideas y soluciones”.UNA EXPERIENCIA FEDERAL. Eowlyn junto a compañeras de distintas provincias durante el acantonamiento espacial realizado en Córdoba. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

UNA EXPERIENCIA FEDERAL. Eowlyn junto a compañeras de distintas provincias durante el acantonamiento espacial realizado en Córdoba. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

El viaje y lo que viene

La confirmación llegó en una videollamada un domingo por la mañana. “Me quedé en blanco. Estaba emocionada, pero no entendía del todo”, recuerda Eowlyn. “Recién cuando me empezaron a entrevistar pensé: claro, yo voy a representar a Argentina”.

Desde entonces intensificó la preparación: estudia inglés técnico orientado a ingeniería aeroespacial y profundiza contenidos junto a Ricardo Amani, profesor de física del ITA. También avanza con los trámites de pasaporte y visa, gastos que no cubre el programa.PREPARACIÓN PARA EL DESAFÍO. Eowlyn junto a Ricardo Amani, profesor de física del ITA, con quien profundiza contenidos para su viaje a India. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

PREPARACIÓN PARA EL DESAFÍO. Eowlyn junto a Ricardo Amani, profesor de física del ITA, con quien profundiza contenidos para su viaje a India. / CORTESÍA EOWLYN MONTENEGRO

La India será su primer gran viaje internacional. “Esta oportunidad la veo como un paso para acercarme a quien quiero ser”, dice. Aunque le interesan la industria aeroespacial y la biomedicina, no quiere limitarse a un solo camino. “Me gustaría experimentar distintas oportunidades y seguir creciendo”, explica.


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