Telecom se deshace de 6 millones de clientes de Personal y quiere pasarlos a una empresa sin antecedentes

Se trata de una empresa cuyos dueños son los fondos Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities Advisors; ahora la Autoridad Nacional de la Competencia deberá analizar al posible comprador
Telecom Argentina propuso a Metrotel como la compañía que podría quedarse con seis millones de clientes de telefonía móvil de los que deberá desprenderse obligatoriamente tras la compra de Telefónica. La elección genera un dato especialmente llamativo: la firma candidata tiene experiencia en infraestructura, fibra óptica y servicios corporativos, pero no cuenta con antecedentes en la administración de un negocio de consumo masivo de semejante magnitud.
El movimiento forma parte del complejo proceso de desinversión que Telecom debe cumplir para obtener la aprobación definitiva de la adquisición de Telefónica Argentina, una operación que modificó profundamente el mapa de las telecomunicaciones del país y encendió las alarmas de las autoridades de Defensa de la Competencia por el nivel de concentración resultante.
La condición más fuerte impuesta al grupo es contundente: deberá ceder seis millones de clientes de telefonía móvil, además de desprenderse de usuarios de banda ancha fija en determinadas localidades donde la empresa fusionada quede con una participación minorista superior al 50%.
Ahora se conoció quién es el candidato propuesto por Telecom para recibir esa enorme cartera de usuarios: Metrotel, una compañía cuyos accionistas son los fondos internacionales Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities Advisors.
La propuesta todavía está lejos de quedar aprobada. Primero deberá atravesar el análisis de los organismos regulatorios y de Defensa de la Competencia.
Según fuentes del sector citadas por La Nación, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) deberá emitir una opinión sobre la operación y posteriormente la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) realizará una audiencia para evaluar al potencial comprador.
El punto que concentra las miradas es el perfil de Metrotel.
La compañía posee una trayectoria importante dentro del mercado argentino de telecomunicaciones, pero su actividad estuvo históricamente concentrada en otro tipo de clientes. Brinda conectividad de alta velocidad mediante fibra óptica, telefonía IP, servicios de nube, centros de datos, ciberseguridad e infraestructura tecnológica para empresas, pymes y otros operadores.
También desarrolló un negocio mayorista aprovechando su extensa red de fibra óptica y ofreciendo infraestructura compartida.
Sin embargo, no tiene antecedentes relevantes en el negocio de consumo masivo, precisamente el terreno al que debería ingresar si finalmente recibe millones de líneas móviles que actualmente están dentro de la estructura de Telecom Personal.
El desafío sería enorme: pasar de manejar fundamentalmente empresas y operadores a tener que atender, facturar, retener y prestar servicio a millones de consumidores particulares distribuidos por todo el país.
Una fuente del sector señaló que Metrotel cuenta con una fortaleza importante en infraestructura, pero advirtió sobre la falta de experiencia en el segmento residencial. El desafío, según explicó, no solamente estará en ingresar al negocio móvil, sino también en conseguir que los clientes transferidos permanezcan dentro de la nueva compañía y no migren rápidamente hacia otros operadores.
La magnitud de la transferencia tampoco tiene antecedentes menores. De los seis millones de clientes móviles que Telecom deberá ceder, cuatro millones corresponderán al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Los otros dos millones deberán surgir del resto de la Argentina, aunque la resolución no establece de antemano cómo deberán distribuirse geográficamente.
La obligación de desprenderse de esos usuarios fue establecida por la Autoridad Nacional de la Competencia como condición para permitir que avance la compra de Telefónica por parte de Telecom.
Además, existe una restricción fundamental: Claro no podrá comprar esos seis millones de clientes.
La compañía controlada por el empresario mexicano Carlos Slim ya posee una participación considerable dentro del mercado móvil argentino y permitirle absorber semejante cantidad de líneas podría profundizar todavía más la concentración del sector.
La situación es diferente para los clientes de Internet de banda ancha fija.
Telecom también tendrá que transferir usuarios en aquellas localidades donde, después de la integración con Telefónica, su participación minorista supere el 50%. Pero en este caso las condiciones son menos restrictivas y existe un abanico más amplio de operadores que podrían adquirir esas carteras.
La intervención oficial se produjo después de que los organismos de Defensa de la Competencia advirtieran sobre el enorme peso que alcanzaría Telecom tras quedarse con Telefónica.
Según había informado la propia autoridad, sin medidas correctivas la operación podía dejar aproximadamente el 70% de los servicios de telecomunicaciones del país bajo el control de un solo grupo económico.
Con las desinversiones exigidas, el Gobierno pretende reducir esa participación hasta aproximadamente el 50% y preservar la existencia de competidores.
Los antecedentes del expediente muestran la preocupación oficial.
En junio de 2025, la entonces Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) había advertido sobre «riesgos significativos» para la competencia derivados de la adquisición.
Uno de los puntos más sensibles era precisamente la telefonía celular. Las estimaciones realizadas en aquel momento indicaban que, después de la operación, Telecom podría concentrar alrededor del 58% del mercado móvil argentino, frente a aproximadamente el 42% de AMX, controlante de Claro.
El escenario planteaba, en los hechos, un mercado extremadamente concentrado alrededor de dos grandes jugadores.
Para evitarlo, la autorización quedó condicionada a una serie de medidas de remediación, entre ellas la transferencia de millones de usuarios a un nuevo operador capaz de convertirse en un competidor efectivo.
Telecom cuestionó la magnitud de las exigencias y calificó las medidas impuestas como «excesivas», aunque finalmente decidió no judicializar la resolución y comenzó a cumplir el procedimiento establecido.
Uno de los primeros pasos fue la propuesta de Together Business Consulting como agente encargado de monitorear el proceso de desinversión. Ahora llegó otro movimiento decisivo: la presentación de Metrotel como potencial comprador.
Metrotel está controlada desde diciembre de 2017 por Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities Advisors. Los fondos adquirieron entonces el 100% de la compañía a Sociedad Comercial del Plata por aproximadamente US$190 millones.
Su eventual desembarco en el mercado móvil modificaría radicalmente el perfil de la empresa.
De ser aprobada la propuesta, una compañía especializada hasta ahora fundamentalmente en infraestructura y clientes corporativos pasaría a administrar una cartera de millones de usuarios particulares, además de ingresar en competencia directa dentro de uno de los mercados más grandes y complejos del país.
Por eso, la última palabra no será de Telecom.
Enacom y, fundamentalmente, la Autoridad Nacional de la Competencia deberán determinar si Metrotel reúne las condiciones económicas, técnicas y operativas necesarias para hacerse cargo de semejante cantidad de usuarios y convertirse en un verdadero competidor.
Mientras tanto, para los millones de clientes involucrados existe una cuestión central: la transferencia no es todavía un hecho consumado. Telecom propuso al comprador, pero el candidato deberá superar el proceso de evaluación oficial antes de que pueda concretarse el traspaso.
El proceso completo tampoco será inmediato. De acuerdo con los plazos establecidos para la desinversión, la reorganización podría extenderse hasta dos años.
Lo que está en juego excede ampliamente un simple cambio empresarial. La operación determinará cómo quedará configurado el mercado argentino de telecomunicaciones después de la absorción de Telefónica y, sobre todo, quién terminará prestando servicio a seis millones de usuarios que hoy forman parte de la estructura de Telecom Personal.
