Sugarcrete: ladrillos hechos con residuos de la caña de azúcar

La sustentabilidad está cobrando una importancia mayor en todos los sectores, y la construcción no es la excepción. Junto con la eficiencia y la accesibilidad se volvieron pilares fundamentales para la industria.
Cada vez hay más opciones para innovar, e incluso los materiales más básicos, como la arcilla, el cemento o el hormigón, pueden ser reemplazados.
Un ejemplo de esto, son los nuevos ladrillos hechos con materiales reciclados y fibras naturales, como desechos de caña de azúcar, que tienen como objetivo reducir el impacto ambiental. Creados en Colombia por la empresa Green Solutions, se llaman Plock y prometen ser “una opción resistente, liviana y ecológica”.
Hay tres tipos de bloques, uno que simula el ladrillo común y sirve para gran parte de la construcción, otro diseñado para esquinas y medianeras, y el último utilizado en remate de muros y en la construcción de vanos para ventanas y puertas. A su vez, se puede elegir el tipo de acabado final: estuco, enchape cerámico, entre otros.
Entre sus características, la empresa colombiana destaca: el peso por m2 de muro, que en comparación con el ladrillo tradicional de arcilla pesa 152 kg menos, pasando de 173kg a 21kg. A su vez, comentan que no necesitan mortero ni rellenos, obteniendo una reducción en materiales del 50%.
“Logramos reducir la huella de carbono en un 97% y la huella hídrica en un 90%, comparándolo con un ladrillo tradicional de arcilla», declara en un comunicado, Walter Muñoz, gerente de la empresa colombiana.
“Desde el punto de vista social, al ser tan liviano puede llegar a los sitios más apartados del país donde vive la población más vulnerable”, agrega el empresario. Desde 2016, la empresa construyó más de 200 viviendas con este material.
