Sin culpables: archivaron la causa por la muerte de Lucila Nieva en EEUU

Lucila Nieva murió tras recibir un disparo en el pecho en el departamento que compartía con su esposo, un marine estadounidense
La Justicia Militar de Estados Unidos cerró la investigación por la muerte de Lucila Nieva, la joven tucumana que fue hallada sin vida en 2024 tras recibir un disparo en el pecho en el departamento donde vivía junto a su esposo, un marine estadounidense. La decisión fue comunicada recientemente a la familia, que esperaba el inicio de un juicio y ahora reclama saber qué ocurrió.
Según relató su tía Romina Nieva, las autoridades informaron que el expediente fue archivado porque no pudieron demostrar mediante pericias que la joven haya sido víctima de un crimen, pese a que el principal sospechado era su pareja, Preston Sullivan, integrante del Ejército de ese país.
Lucila había viajado a Estados Unidos en junio de 2024 tras inscribirse en un programa laboral para jóvenes extranjeros. Primero trabajó como niñera en Houston y luego se instaló en Killen, Texas, cerca de la base Fort Cavazos, donde residía su esposo. En ese momento se desempeñaba en un call center y proyectaba comenzar un nuevo empleo cuidando adultos mayores.

La familia perdió contacto con ella el 20 de ese mes. Días después, a través del Consulado argentino, confirmaron que había fallecido por la noche del 21, aunque inicialmente no recibieron detalles sobre lo ocurrido. Más tarde supieron que la joven murió por un disparo de escopeta en el pecho dentro del departamento que compartía con su pareja, y no en un estacionamiento, como se había informado en un primer momento.
Desde el inicio de la investigación, el caso quedó bajo jurisdicción militar por la condición de efectivo del Ejército del principal sospechado. Durante un año, la familia sostuvo que siguió las recomendaciones de mantener reserva mientras avanzaban las pericias, con la expectativa de que se realizara un juicio.
Ahora, tras el cierre del expediente, los familiares evalúan iniciar acciones en la justicia ordinaria estadounidense para que se reabra la investigación. “Sólo queremos saber qué pasó con ella”, expresaron.

Además, allegados a la joven señalaron que con el paso de los meses conocieron testimonios de personas de su entorno laboral que describieron a su esposo como celoso y controlador, con episodios de violencia psicológica. La familia insiste en que continuará reclamando respuestas sobre las circunstancias de su muerte.
