Se conoció la última charla entre el instructor que murió al tirarse del avión y la alumna

La Justicia investiga la muerte de Leandro Bertazzo. (Foto: Instagram / @leobertazzo).
Mientras avanza la investigación para establecer las circunstancias de la muerte de Leandro Andrés Bertazzo, el instructor de 42 años que se tiró de un avión en pleno vuelo, su jefe reveló la última charla que mantuvo con la alumna que logró aterrizar la aeronave.
El director de Flying Parrot Córdoba, Eduardo Álvarez, fue uno de los primeros en enterarse de lo ocurrido luego de ser alertado por la alumna que acompañaba a Bertazzo.
Ante esta situación, aplicaron un protocolo de emergencia y la joven de 22 años —que ya poseía licencia de piloto privado— logró aterrizar el avión sin mayores inconvenientes. Luego, relató a la Justicia cómo fue el dramático desenlace en la altura.
“(Bertazzo) le dijo: ‘Vos sabés lo que tenés que hacer, seguí para adelante’; después de eso acomodó su cabina, se sacó los auriculares, el cinturón, abrió la puerta que es dificilísima de abrir y se tiró”, especificó en diálogo con Radio Mitre Córdoba.
Bertazzo tenía 42 años y llevaba una década formándose dentro de la institución, donde obtuvo distintas licencias hasta convertirse en piloto de transporte de línea aérea (PTLA), comercial de primera clase e instructor de vuelo. Su perfil profesional también reflejaba un paso laboral por Chile.
Luego de la tragedia, sus compañeros conocieron aspectos de su vida personal que hasta entonces desconocían. “Él había ido a un instituto neuropsiquiátrico, pero nadie sabía de ese tema. Solo la familia”, indicó Álvarez.
La investigación quedó en manos de la Justicia Federal de Córdoba, que tiene competencia para intervenir en los incidentes aéreos y deberá determinar las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
Qué se sabe de la muerte de Leandro Andrés Bertazzo en medio de un vuelo en Córdoba
Bertazzo tenía 42 años y llevaba una década formándose dentro de la institución, donde obtuvo distintas licencias hasta convertirse en piloto de transporte de línea aérea (PTLA), comercial de primera clase e instructor de vuelo. Su perfil profesional también reflejaba un paso laboral por Chile.
Todo ocurrió el sábado por la tarde. Bertazzo había llegado a la escuela, ubicada en Coronel Olmedo, como cualquier otra jornada laboral. Saludó a sus compañeros y comenzó con sus actividades habituales. Primero realizó un vuelo de reentrenamiento junto a un piloto que ya contaba con licencia, una práctica que se desarrolló sin inconvenientes.
Más tarde, empezó un segundo vuelo con una joven de 22 años que ya poseía licencia de piloto privado, aunque tenía pocas horas de experiencia. Por esa razón, y siguiendo el protocolo de la escuela, debía volar acompañada por un instructor o un piloto de seguridad.
Mientras sobrevolaban la zona rural de Toledo, en el departamento Río Segundo, ocurrió lo inesperado. El director de Flying Parrot Córdoba, Eduardo Álvarez, reconstruyó, a partir del relato de la alumna, que Bertazzo le pidió que mantuviera el vuelo tal como estaba previsto.
La joven logró controlar el Cessna C-150 y aterrizó la aeronave sin sufrir lesiones. Algunos minutos después, Álvarez despegó de inmediato para intentar localizar a Bertazzo y, luego de unos 15 o 20 minutos de vuelo, encontró el lugar donde había caído.
Con las coordenadas precisas avisó a las autoridades, que enviaron efectivos de la Patrulla Rural Centro y un servicio de emergencias. Cuando los médicos llegaron al lugar, solo pudieron confirmar su fallecimiento.
