Scaloni, sobre su ciclo junto al capitán: «Para mí fue un sueño haberlo dirigido»
El DT habló tras el 3-0 a Benín en el Monumental, entre la gratitud y la tristeza por la despedida de Messi. Admitió que lo que viene será duro, confía en los jóvenes y dejó una certeza: nadie ocupará ese lugar, pero el grupo deberá suplirlo entre todos.

Para el técnico, la ausencia de Messi solo puede compensarse con un gran equipo donde todos aporten: antes, cuando Argentina hacía un buen partido, era el capitán quien terminaba de abrirlo con una genialidad, y ahora esa resolución deberá salir del funcionamiento colectivo. Lionel Scaloni lo planteó después del 3-0 sobre Benín que cerró la carrera internacional del 10 en el Monumental. Adelantó que el cuerpo técnico buscará nuevas herramientas, aunque reconoció que la sensación de tener a Leo en la cancha no volverá.
El tono de la conferencia fue el de alguien que acaba de despedir a su referente. Scaloni habló de tristeza porque Messi no volverá a vestir esta camiseta y de una gratitud que no se agota por todo lo que entregó. Contó que le dijo al capitán durante la ceremonia que dirigirlo fue un sueño que jamás se le cruzó por la cabeza, y que cualquier argentino habría sentido lo mismo. Lo definió como el mejor futbolista de la historia, algo que a su juicio sigue siendo después de veinte años, y aseguró que sus propias lágrimas fueron de agradecimiento.

Dentro de la cancha, la noche resultó más espesa de lo que sugiere el marcador. En el primer tiempo, que terminó sin goles, los compañeros de Messi estaban tan nerviosos que no sabían qué jugada elegir: según el DT, la presión no venía del rival sino del deseo de todos de que el capitán se fuera con una gran noche. Agregó que el propio Messi llegó desgastado emocionalmente, porque desde el domingo recibía saludos y muestras de cariño sin pausa, y que competir después de dos días así no es sencillo, aunque el equipo lo resolvió. El 3-0 lo cerró el propio rosarino con un penal.
Hacia adelante, Scaloni no esconde la dificultad. Admitió que seguir sin Messi será duro y recordó que el propio capitán dijo ese día que lo vivido en estos años no es normal y que pueden llegar momentos complicados. Pese a eso, se mostró confiable en un recambio con gente joven capaz de aportar, y valoró de los tres amistosos la frescura de los chicos nuevos, entre ellos jugadores de banda que aparecen como alternativa. Admitió que el nivel de juego quedó por debajo de lo que buscaba, pero dijo que las pruebas dejan buenas perspectivas con vistas a la Copa América 2028 y al Mundial 2030.
Sobre su propio futuro, el entrenador fue escueto. Consultado por la renovación, respondió que no hay novedades, mientras que su contrato vence el 31 de diciembre. Cerró con una mirada al legado: afirmó que seguirá siendo entrenador, que se queda con el ejemplo de un Messi de 39 años haciendo el Mundial que hizo, y que la Selección continuará, aunque sin un futbolista comparable. Esa presencia que describió, un magnetismo que dice no haber visto en ningún otro de los grandes con los que compartió cancha, es lo que no podrá reponerse.
