Renunció el presidente de Paraguay en medio de la crisis bancaria y la Cámara de Diputados aprobó iniciarle un juicio político
Santiago Peña tomó la decisión tras el escándalo por la intervención de Ueno Bank, que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos.

Santiago Peña tomó la decisión en medio del escándalo por la intervención de Ueno Bank, que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos. (Foto: AFP – Norberto Duarte)
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia en medio de la profunda crisis política y financiera que atraviesa el país por la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades bancarias, que dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
Pese a la decisión del mandatario, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el juicio político en su contra. El proceso ahora deberá ser analizado por el Senado, que tendrá la última palabra sobre la continuidad del procedimiento de destitución.
Peña anunció su renuncia en un mensaje grabado que difundió a través de su cuenta de X: “Tomé la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”.
El dirigente colorado le pidió perdón a la población: “Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento fallé. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí. Mi prioridad es una sola: la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero. La historia se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir”.
Peña concluyó: “Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos. Confío profundamente en la fortaleza de nuestro pueblo y en la capacidad de nuestras instituciones para superar esta situación. Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República. Ninguna persona está por encima del Paraguay. Que Dios bendiga a cada familia paraguaya y que Dios bendiga al Paraguay”.
Las claves de la renuncia de Santiago Peña a la presidencia de Paraguay, en medio de un fuerte escándalo político y financiero
La decisión del saliente mandatario se conoció después de dos jornadas consecutivas de protestas en Asunción, donde miles de personas salieron a las calles para reclamar la devolución de su dinero y exigir la salida del presidente. Las manifestaciones incluyeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y denuncias de represión.
La renuncia se produjo en pleno debate en la Cámara de Diputados de un pedido de juicio político contra Peña y su vicepresidente, Pedro Alliana. La iniciativa había sido impulsada por legisladores opositores y recibió el respaldo de sectores del oficialismo.
El libelo acusatorio contra Peña contempla cinco causales vinculadas con el escándalo de Ueno Bank. Entre los cuestionamientos figuran un presunto conflicto de intereses por su participación accionaria en Ueno Holding, los vínculos entre el banco y el grupo empresario que lo controla y la colocación de fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) en la entidad financiera.
El mandatario había sido accionista del grupo hasta marzo de 2025. Además, los legisladores cuestionaron la designación de Carlos Carvallo, exdirectivo de Financiera Ueno, al frente del Banco Central, y las modificaciones impulsadas por el Gobierno a la legislación sobre conflictos de intereses.
Por otra parte, los diputados rechazaron el pedido de juicio político contra el vicepresidente Pedro Alliana, por 48 votos en contra y 30 a favor. De esta manera, el funcionario quedó fuera del proceso de destitución y con el camino despejado para asumir la Presidencia de la República.

La crisis se desató el martes, cuando el Banco Central de Paraguay (BCP) dispuso la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia y suspendió sus servicios. La entidad concentra los depósitos de alrededor de tres millones de personas, casi la mitad de la población del país.
El escándalo también provocó la renuncia del titular del Banco Central, Carlos Carvallo, y la detención de ocho directivos de la entidad, entre ellos su presidente, Miguel Vázquez.
La oposición cuestionó además las decisiones regulatorias del Gobierno y el destino de fondos públicos y previsionales depositados en el banco.
Peña había asumido la presidencia en agosto de 2023 y tenía mandato hasta 2028. Su renuncia y la aprobación del juicio político abrieron un nuevo escenario institucional en Paraguay, en medio de una crisis que puso bajo presión al oficialismo y al sistema financiero.
