Por el “Súper Niño”, dos alimentos básicos podrían aumentar de precio
Las inundaciones que afectan al Litoral argentino encendieron las alarmas entre los productores ganaderos y arroceros. Las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay, impulsadas por las intensas lluvias en Brasil y la apertura de represas aguas arriba, obligan a evacuar ganado y ponen en riesgo los cultivos. La situación podría repercutir en los precios de la carne y el arroz durante los próximos meses.
Las provincias más comprometidas son Corrientes y Entre Ríos, donde miles de hectáreas se encuentran amenazadas por el avance del agua. Aunque por el momento se descarta un desabastecimiento de arroz, los productores advierten que una caída de los rendimientos y las pérdidas ganaderas podrían generar aumentos de precios.
Las inundaciones obligan a trasladar ganado
En las islas de los ríos Paraná y Uruguay pastorean aproximadamente 500.000 cabezas de ganado entre Corrientes y Entre Ríos. Ante el avance del agua, los productores comenzaron a trasladar animales hacia terrenos más elevados para evitar pérdidas.
Las evacuaciones alcanzan a productores de Empedrado y las islas Apipé Grande y Apipé Chico. Si las crecidas continúan, los operativos podrían extenderse a Goya, Bella Vista y Esquina.
Carlos Roldán, presidente de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, explicó que la situación está vinculada principalmente al volumen de agua que llega desde otras regiones de la cuenca.
Según datos del Instituto Nacional del Agua (INA) citados por iProfesional, el río Uruguay alcanzó los 9,14 metros en Paso de los Libres, superando el nivel de evacuación de 8,50 metros. Por su parte, el Paraná registraba 4,98 metros frente a la capital correntina, con un pico de seis metros previsto para el 20 de noviembre.
Por qué podría aumentar el precio de la carne
El principal temor de los ganaderos es que las inundaciones se prolonguen y afecten la recuperación de las pasturas naturales.
Si los campos permanecen cubiertos de agua hasta marzo o abril, podría faltar alimento para los animales durante el invierno, con riesgo de una mayor mortandad.
En un primer momento, el traslado y la venta anticipada de hacienda podrían aumentar temporalmente la oferta. Sin embargo, una reducción del rodeo ganadero provocaría una menor disponibilidad de terneros y novillos en los próximos ciclos productivos, lo que podría presionar sobre los precios de la carne.
El arroz también está amenazado por las lluvias
La situación genera preocupación entre los productores arroceros de Corrientes, provincia que concentra aproximadamente el 47% de la producción nacional de arroz.
Jorge Borsatto, presidente de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz, advirtió que durante los años afectados por El Niño los rendimientos pueden caer alrededor de 1.000 kilos por hectárea.
El exceso de humedad, la menor cantidad de días soleados y la aparición de hongos pueden perjudicar el desarrollo de los cultivos. Además, las condiciones climáticas podrían provocar una mayor proporción de granos quebrados o enyesados, lo que disminuye su valor comercial.
A esta preocupación se suma una reducción de la superficie sembrada. Mientras que en la campaña 2025/26 se registraron unas 96.800 hectáreas en Corrientes, para 2026/27 se estiman alrededor de 90.000, una disminución de entre el 7% y el 8%.
Pese a las dificultades, los productores descartan que se produzca un faltante de arroz en el mercado interno.
Según Borsatto, Argentina consume aproximadamente el 60% del arroz que produce y exporta el 40% restante, por lo que existe margen para abastecer la demanda nacional incluso ante una cosecha menor.
Sin embargo, la combinación de una superficie sembrada más reducida, menores rendimientos y problemas de calidad podría limitar las bajas de precios y encarecer determinadas variedades.
La evolución de las crecidas durante las próximas semanas será determinante. También resultarán claves la floración del arroz, prevista entre diciembre y enero, y la recuperación de las pasturas para establecer el verdadero impacto de las inundaciones sobre la producción y los precios de los alimentos.

