Mujer usó un DNI extraviado para sacar préstamos, tarjetas, créditos y hacer compras millonarias: le imputan 11 estafas

Imputan 11 hechos a una mujer acusada de usar documentación extraviada para concretar estafas por más de $15 millones
La Justicia provincial avanzó con una nueva imputación contra una mujer acusada de protagonizar un extenso raid delictivo en San Miguel de Tucumán, utilizando documentación extraviada para realizar compras, obtener préstamos personales, gestionar tarjetas de crédito y extraer dinero de cuentas bancarias ajenas. Según la investigación, las maniobras fraudulentas generaron un perjuicio económico superior a los $15 millones.
La causa es investigada por la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad I del Ministerio Público Fiscal, encabezada por el fiscal Diego Alejo López Ávila, quien estuvo representado en la audiencia por el auxiliar de fiscal Rogelio Rodríguez del Busto.
Durante una audiencia de ampliación del objeto procesal, el MPF reformuló los cargos contra la acusada y solicitó la prórroga de la prisión preventiva mientras continúa la investigación. El juez interviniente hizo lugar parcialmente al pedido y ordenó que permanezca detenida por otros 30 días.
De acuerdo con la acusación, la mujer enfrenta cargos por apropiación de cosa perdida; defraudación mediante el uso de tarjeta de compra; estafa por aparentar ser otra persona mediante el uso de documento público ajeno; falsificación de instrumento privado; tenencia y uso de documento de identidad ajeno; y estafa por nombre supuesto, además de múltiples episodios reiterados de falsificación y utilización ilegal de documentación.
Cómo comenzó la maniobra
La investigación sostiene que todo comenzó el 26 de enero de 2026, cuando la víctima caminaba por la zona de calle Junín y El Bajo, en San Miguel de Tucumán, y extravió un porta documentos que contenía su DNI y una tarjeta bancaria guardados en una riñonera.
Según la reconstrucción fiscal, la acusada encontró la documentación y decidió conservarla, sin intentar devolverla ni informar el hallazgo a las autoridades. A partir de allí habría comenzado una extensa secuencia de maniobras fraudulentas utilizando la identidad de la damnificada.
Entre el 27 de enero y el 10 de febrero, simulando ser la titular de la documentación extraviada, realizó compras presenciales en distintos comercios de la Capital por $3.234.659,08 y operaciones virtuales por otros $2.200.000.
Posteriormente, el 24 de febrero, utilizando datos personales de la víctima y recibos de sueldo descargados ilegítimamente desde la plataforma estatal DIGITUC, abrió una cuenta crediticia y obtuvo un préstamo personal por $2.646.000.
Al día siguiente, el 25 de febrero, habría repetido la maniobra para conseguir otro crédito personal por $1.985.413,92, nuevamente mediante suplantación de identidad y uso de documentación obtenida de manera indebida.
Tarjetas de crédito, préstamos y compras tecnológicas
La investigación detalla que el 8 de marzo la acusada logró obtener fraudulentamente una tarjeta de crédito a través de canales virtuales, aportando documentación ajena y utilizando datos de contacto bajo su control.
Luego retiró personalmente el plástico y entre el 13 y el 19 de marzo realizó nuevas compras en distintos comercios de San Miguel de Tucumán por $1.217.038,92.
En paralelo, también habría gestionado un crédito destinado a la compra de bienes electrónicos, generando una deuda por $2.735.000.
El 1 de abril, según la acusación, la mujer volvió a presentarse en un salón comercial de una tarjeta de crédito utilizando el DNI y diez recibos de sueldo de la víctima descargados desde DIGITUC. Allí firmó personalmente solicitudes y contratos de adhesión para obtener otra cuenta crediticia.
Con esa nueva línea de crédito realizó compras presenciales entre el 10 y el 30 de abril por $1.193.242,91 en distintos comercios céntricos.
La causa también señala que el 8 de abril la imputada se presentó en una sucursal bancaria ubicada en avenida Alem y Las Piedras y, tras exhibir el DNI extraviado y hacerse pasar por la víctima, logró retirar $2.084.300 de la cuenta bancaria de la damnificada.
Más adelante, el 29 de abril, habría utilizado nuevamente la documentación y falsificado firmas para gestionar un crédito personal mediante descuento por planilla de haberes. Con esa maniobra retiró productos tecnológicos valuados en $2.639.141.
El raid delictivo continuó el 5 de mayo, cuando obtuvo otro crédito personal por $200.900 utilizando la misma modalidad de engaño.
La detención en una sucursal bancaria
La seguidilla de maniobras terminó el 8 de mayo de 2026. Ese día, la acusada regresó a la misma sucursal bancaria de avenida Alem y Las Piedras e intentó nuevamente retirar dinero haciéndose pasar por la víctima.
Según el expediente, alcanzó a extraer $100.000 antes de ser descubierta.
La situación llamó la atención del empleado de seguridad del banco, quien reconoció a la mujer como la misma persona que semanas antes había realizado una operación similar. Ante esa sospecha, el personal bancario verificó inconsistencias entre los datos biométricos, las firmas y la identidad presentada.
Tras dar aviso a las autoridades, efectivos policiales llegaron al lugar y concretaron la aprehensión de la acusada, poniendo fin a una investigación que ya acumula 11 hechos imputados vinculados a estafas, falsificaciones y suplantación de identidad.
