Los vehículos eléctricos multiplicarán por 11 la demanda de energía para movilidad hacia 2031
El consumo eléctrico de los rodados electrificados pasará de unos 29 a 322 GWh anuales en cinco años. El crecimiento no implicará un reemplazo rápido de los motores a combustión.

La expansión de los autos electrificados tendrá un impacto cada vez mayor sobre la demanda de electricidad en Argentina. El consumo energético destinado a la movilidad pasará de unos 29 GWh anuales en 2026 a 322,2 GWh en 2031, lo que representa un incremento de 11,3 veces en cinco años, según el último informe sobre la estimación del consumo energético de la plaza automotriz a 2031, de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara).
Aunque el salto es significativo, esa demanda equivaldría a alrededor del 0,2% del consumo eléctrico nacional. Por eso, el principal desafío que plantea la incorporación de estos vehículos no estaría en la cantidad total de energía, sino en la potencia y la capacidad de las redes a nivel local, especialmente a medida que aumente la cantidad de vehículos que necesitan conectarse para cargar sus baterías.
El crecimiento de la movilidad eléctrica también estará acompañado por una fuerte necesidad de ampliar los puntos de carga. Actualmente, Argentina tiene unos 318 puntos públicos o semipúblicos para una flota de aproximadamente 19.400 vehículos enchufables, lo que representa una relación de 61 vehículos por punto.
Para 2031, con una flota proyectada de casi 298.000 vehículos enchufables, el informe estima que serían necesarios cerca de 29.800 puntos de carga públicos tomando como referencia una relación de 10 vehículos por punto. Esto implica una brecha de casi 29.500 puntos respecto de la infraestructura disponible actualmente.
Un parque automotor más grande
La electrificación avanzará dentro de un parque automotor que también continuará creciendo. El stock de automóviles y comerciales livianos pasaría de 14,7 millones de unidades a fines de 2026 a 17,2 millones en diciembre de 2031, un aumento del 17%.
La particularidad es que la incorporación de tecnología eléctrica será mucho más rápida que la renovación del parque existente. Los vehículos enchufables -híbridos enchufables y 100% eléctricos- pasarían de 25.443 unidades a fines de 2026 a 297.959 en 2031, un crecimiento de 11,7 veces. Su participación dentro del parque subiría del 0,17% al 1,73%.
Sin embargo, los motores de combustión seguirán siendo ampliamente mayoritarios. La proyección indica que en 2031 representarán el 95,3% del stock. Esto responde al ritmo de renovación del parque, que se ubica en torno al 5% anual: aun cuando las nuevas ventas incorporen cada vez más vehículos electrificados, la mayoría de los automóviles que ya circulan continuará durante años en las calles y rutas.
El cambio ya comenzó a reflejarse en las ventas. Para 2026, Siomaa estima que los vehículos electrificados representarán el 16,2% de las ventas de 0 km, frente a una participación mucho menor en el parque existente. En el escenario base, esa proporción llegaría al 30% de las ventas en 2031.
De esta manera, la transición hacia la movilidad eléctrica avanzará de forma acelerada en las unidades nuevas, pero será mucho más lenta en el conjunto de vehículos que circulan en el país. El resultado será un parque automotor más grande y todavía predominantemente a combustión, pero con una presencia creciente de vehículos que demandarán electricidad para desplazarse.
