Los tres senadores por Tucumán suman 54 asesores y un gasto mensual mínimo que roza los $75 millones
Sandra Mendoza, Beatriz Ávila y Juan Manzur concentran una estructura de colaboradores que, según la última planilla salarial oficial del Senado, insume al menos $74,85 millones por mes. La cifra ubica a los representantes tucumanos dentro de un esquema nacional marcado por fuertes asimetrías y escasos controles.

En un Senado integrado por 72 legisladores, el esquema de asesores vuelve a poner el foco en el gasto que demandan las estructuras políticas de cada despacho. En ese contexto, los tres senadores nacionales por Tucumán —Sandra Mendoza (Convicción Federal), Beatriz Ávila (Independencia) y Juan Manzur (Unión por la Patria)— reúnen en conjunto 54 asesores, con una erogación mensual mínima total de $74,85 millones, de acuerdo con la planilla salarial actualizada a noviembre de 2025, la última disponible en el sitio oficial de la Cámara Alta (imagen inferior).
El monto equivale a un promedio de $1,38 millones por asesor y surge sin contemplar adicionales como título profesional, capacitación, antigüedad u otros ítems que, en la práctica, incrementan los haberes percibidos. Aun así, la cifra permite dimensionar el peso presupuestario que implica el funcionamiento de los equipos parlamentarios de los representantes tucumanos.
Dentro de ese universo, el caso de Sandra Mendoza se destaca por la magnitud de su estructura. La senadora cuenta con 25 asesores bajo su tutela, lo que la ubica como una de las legisladoras con mayor cantidad de colaboradores de toda la Cámara Alta y la posiciona en el quinto lugar del ranking general. Además, es la referente tucumana con más asesores encuadrados en la categoría salarial más alta (A-1), cuyo sueldo total alcanza los $2,15 millones. En conjunto, el plantel que responde a Mendoza representa una erogación mensual de $32,61 millones, con un promedio cercano a $1,3 millones por trabajador.

Por su parte, Beatriz Ávila dispone de 22 asesores. La mayor parte de ellos —siete— se encuentra en la categoría A-7, con remuneraciones de alrededor de $894.000. Sin embargo, al considerar el total de su estructura, el gasto mensual asciende a $26,93 millones, lo que arroja un promedio de $1,22 millones por asesor. La senadora, recientemente alineada con el gobernador Osvaldo Jaldo, mantiene también así uno de los equipos más numerosos entre los representantes provinciales.
En el extremo opuesto se ubica Juan Manzur. El exgobernador tucumano es quien tiene la menor cantidad de asesores: siete en total. No obstante, más del 50% de su personal percibe salarios superiores a los $2 millones, lo que eleva el gasto mensual de su despacho a $15,31 millones. Esa composición lo convierte en el senador tucumano con el mayor promedio salarial por trabajador, con casi $2,18 millones mensuales por asesor, por encima de Mendoza y Ávila.
El panorama tucumano se inserta en un esquema más amplio del Senado, caracterizado por reglas poco transparentes y marcadas desigualdades entre despachos. Según la normativa vigente, cada senador dispone de un cupo de 7.338 módulos para la contratación de personal, con un valor de referencia de $2.554 por módulo. Esto equivale a un presupuesto máximo de $18.741.252 mensuales para asesores, lo que permitiría conformar equipos de alrededor de nueve colaboradores en la categoría más alta o planteles más amplios combinando escalas inferiores.
