La nueva figura demócrata desafió a Trump: «presidente saliente, fracasado y corrupto»
Ossof, anoche celebrando la victoria demócrata
El senador demócrata Jon Ossoff celebró su victoria en Georgia con un discurso de fuertes críticas a Donald Trump. El legislador afirmó que los resultados electorales expresan el rechazo de los votantes a la “corrupción” y la “incompetencia” del presidente. Con 39 años, se impuso frente al republicano Mike Collins y reforzó su perfil nacional.
“Con victorias arrolladoras y contundentes, el pueblo estadounidense ha repudiado la depravación, la corrupción y la incompetencia del fracasado presidente saliente Donald Trump”, dijo ante sus seguidores.
La reelección lo coloca en una posición destacada dentro del Partido Demócrata. Aunque Ossoff sostiene que no tiene intención de competir por la Casa Blanca, sus seguidores y dirigentes ya lo mencionan como una de las figuras que podrían buscar la candidatura presidencial en 2028.
En Atlanta, algunos de sus simpatizantes expresaron abiertamente su apoyo a una eventual postulación. “Necesitamos sangre nueva en la política”, dijo Gracie Surface, una enfermera que votó por el senador.
Ossoff comenzó la campaña como uno de los principales objetivos de los republicanos. Era el único senador demócrata que buscaba la reelección en un estado que había votado por Trump en 2024. Desde el inicio, eligió presentarse como un crítico frontal del presidente y convirtió sus cuestionamientos en una pieza central de sus actos y de sus publicaciones en redes sociales.
La estrategia también le permitió reunir una importante estructura financiera: recaudó más de 100 millones de dólares. Ese respaldo alimentó las especulaciones sobre una posible candidatura presidencial y le dio recursos para sostener una campaña de alcance nacional.
Trump había respaldado a Collins para la nominación republicana en Georgia, un estado clave en el que el presidente había sostenido, sin pruebas, que su derrota de 2020 fue producto de un fraude. Collins, que cumplía su segundo mandato en la Cámara de Representantes, tuvo dificultades para recaudar fondos y para consolidar su alianza con Trump.
El congresista también debió responder a cuestionamientos por sus vínculos con nacionalistas blancos y por una investigación ética de la Cámara de Representantes que seguía sin resolverse. Ossoff aprovechó esos flancos y lo calificó de “fanático”, además de poner el foco en antiguas publicaciones de Collins y en las comunicaciones de un exjefe de gabinete con supremacistas blancos.
Collins sostuvo que siempre había condenado el racismo y el antisemitismo. Sin embargo, los ataques de Ossoff limitaron su margen para instalar la idea de que el senador era demasiado liberal para representar a Georgia.
Ossoff llegó al Senado en 2020, cuando derrotó al republicano David Perdue en una segunda vuelta celebrada un día antes del ataque al Capitolio de Estados Unidos del 6 de enero de 2021. En esa misma jornada electoral, el demócrata Raphael Warnock obtuvo otra banca. Warnock fue el primer senador negro de Georgia y Ossoff, el primer senador judío del estado.
Un estilo de campaña agresivo
El tono confrontativo de Ossoff fue visto al comienzo como una apuesta arriesgada para un demócrata que debía competir en un estado conservador. Con el paso de la campaña, sus actos se transformaron en eventos cuidadosamente preparados: el senador pronunciaba discursos con críticas directas a Trump y un equipo de jóvenes asesores editaba y difundía los videos casi en tiempo real.
Una de las frases que más repercusión tuvo surgió durante un acto, cuando Ossoff acusó a Trump de desatender sus responsabilidades presidenciales. “Se duerme en las reuniones. Juega al golf y vende acciones. No quiere hacer el trabajo de presidente”, dijo, antes de cuestionar sus proyectos personales y sus viajes.
El video se viralizó y puso también bajo los reflectores a Natalie Harp, una asistente del presidente que suele acompañarlo. Ossoff, además, ridiculizó a Donald Trump Jr., Eric Trump y Jared Kushner por sus negocios internacionales.
En materia de política pública, el senador pidió el fin de la guerra con Irán, cuestionó los aranceles y propuso revertir parte de los recortes de impuestos aprobados por Trump. También defendió una iniciativa, actualmente estancada, para impedir que los miembros del Congreso negocien acciones individuales y planteó una enmienda constitucional sobre el financiamiento corporativo de las campañas.
En política exterior, Ossoff sostuvo que valora tanto la seguridad de Israel como la vida de los palestinos. Votó a favor de algunas partidas de ayuda militar estadounidense a Israel y en contra de otras subvenciones para municiones. También afirmó que el ejército israelí violó normas internacionales de guerra en Gaza, aunque evitó definir si se cometió genocidio y señaló que esa cuestión debe ser resuelta por la Corte Penal Internacional.
El senador también hizo campaña con el trabajo que realizó para sus electores. Recibió el respaldo de algunos funcionarios republicanos locales, quienes destacaron su intervención en la asistencia por huracanes, las inversiones en infraestructura y la llegada de fondos federales a Georgia.
Sus seguidores valoran su autenticidad, su empatía y su capacidad para atraer apoyos más allá de las divisiones partidarias. Mary, una mujer afroamericana de alrededor de 60 años que participó en actividades puerta a puerta, dijo que Ossoff le recuerda al expresidente Barack Obama: “Cuando habla, me recuerda a Barack Obama. Es auténtico”.
Con información de agencias AP y AFP.

