La ministra de Educación admitió apuestas en las escuelas y equiparó la ludopatía con otras adicciones que «se llevan puestos a los chicos»

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Susana Montaldo expresó su preocupación por la proliferación de la ludopatía entre los jóvenes tucumanos.


El Ministerio de Educación de Tucumán reconoció casos de apuestas online en las escuelas de nuestra provincia, y la ministra Susana Montaldo equiparó la ludopatía con otras adicciones como el consumo de alcohol que «se llevan puestos a los chicos«. De un relevamiento del Sedronar se desprende que el 18% de 5.002 alumnos de 42 escuelas apostaron el último año.

«Nosotros a esta problemática la encuadramos dentro de una serie de situaciones que van surgiendo en las escuelas, y que nosotros abordamos desde la pedagogía del cuidado. Sabemos que hoy los chicos interactúan mucho con las pantallas, y nosotros queremos que haya un equilibrio tanto en la escuela como en la familia entre el uso de las nuevas tecnologías, porque son una realidad y los docentes se forman para trabajar con Inteligencia Artificial porque los chicos la utilizan continuamente, pero esto tiene que ir acompañado de la interacción cara a cara en el grupo de compañeros, con los profesores y las familias«, le dijo Montaldo a La Gaceta.

Sobre la ludopatía, la ministra de Educación de Tucumán aclaró que «es una problemática» pero que «hay otras que tienen mayor dimensión«, y consideró que «esta conducta es un llamado de atención (de los chicos) a cómo los estamos acompañando, cuáles son los valores que se vive en esa familia o grupo social«, al tiempo que advirtió que «esta problemática se da en todos los niveles sociales, pero en algunos con más fuerza«.

«Hay sectores sociales donde se vive con más fuerza la valoración del status del sujeto en relación a su status económico-social, entonces los chicos piensan que si no tiene el último iPhone no los van a querer los otros, no los van a aceptar, que se hacen más populares o valiosos por lo que tienen. Cuando hablamos de la pedagogía del cuidado, hablamos de cuidar que la sociedad de consumo no los atosigue a los chicos, no se los lleve puestos a los chicos, sino que puedan descubrir que las personas tienen otros valores«, enfatizó.

En ese sentido, Montaldo recalcó que «con el Mundial se acrecentó» la cantidad de casos de apuestas en las escuelas, y apuntó contra «la oferta» en medios de comunicación y en las redes sociales que «los seduce«. «Es un llamado de atención para toda la sociedad. Así como hablamos de este tipo de consumo, la adicción al juego, también la adicción a sustancias, a bebidas alcohólicas, nos preocupa. Se debe trabajar a nivel social, antes no existía en Tucumán«, sentenció.


No existen datos oficiales sobre los casos de apuestas en las escuelas y entre los jóvenes de Tucumán
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El Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria, del Observatorio Argentino de Drogas de la Sedronar, es el primer relevamiento epidemiológico oficial argentino que incorpora preguntas sobre juegos con dinero. Alcanzó a 117.833 alumnos de 1.085 escuelas, con representatividad nacional y provincial.

En el país, el 26,2 por ciento de los estudiantes secundarios apostó dinero en los doce meses previos: 20,5 por ciento por internet, 12 por ciento en modalidad presencial y 6,3 por ciento en ambas. Entre los varones la cifra trepa al 35,3 por ciento; entre las mujeres es del 17,7. La edad promedio de inicio es de 13 años y medio en el juego presencial y de 14,1 en el juego en línea; la edad más frecuente de debut informada es 13 años.

En Tucumán participaron 5.002 alumnos de 42 escuelas, muestra representativa de una población escolar secundaria estimada en 80.770 adolescentes. El 24,2 por ciento apostó en alguna modalidad; el 18 por ciento lo hizo por internet.

Aplicando ese 18 por ciento a la población escolar de referencia del propio estudio, resultan alrededor de 14.500 adolescentes tucumanos escolarizados que declararon haber apostado en línea en el último año. La proyección es de este medio, sobre la base representativa del relevamiento oficial, y no discrimina entre plataformas legales y clandestinas.

Los otros hallazgos son los que explican el mecanismo. El 83 por ciento de los adolescentes que apostaron usó billeteras electrónicas. El 43 por ciento recurrió a intermediarios para ingresar dinero. Uno de cada ocho quedó endeudado. El 75 por ciento reclamó más prevención y más controles sobre las plataformas. Quienes apostaron reportaron un 82,3 por ciento de consumo anual de alcohol, contra 60,7 por ciento entre quienes no apostaron. Y las consultas por juego compulsivo a la Línea 141 crecieron un 27 por ciento durante 2025.

El 21 de noviembre de 2024, la Legislatura de Tucumán sancionó por unanimidad la Ley 9.828, que unificó once proyectos de distintos bloques y creó el Programa Provincial de Prevención y Abordaje del Juego Problemático y de la Ludopatía. Casi veintiún meses después, el Poder Ejecutivo no la reglamentó. Sin reglamentación no hay autoridad de aplicación designada, no hay presupuesto asignado, no hay procedimientos de control, no se ejecutaron los bloqueos de sitios de apuestas en las escuelas y el programa interministerial existe solo en el papel.

La Ley 9.828 se concentra casi exclusivamente en la demanda: campañas educativas, detección temprana en las escuelas a través de gabinetes psicopedagógicos y estrategias de tratamiento. Todo eso es necesario. Nada de eso toca las condiciones de oferta. No obliga a los operadores a financiar la respuesta sanitaria con un porcentaje de lo que recaudan. No impone topes de depósito ni de pérdida. No establece restricciones contundentes a la publicidad. No modifica el diseño de las plataformas.

Eso tiene una consecuencia sobre la protección de menores que nadie discutió todavía. El catálogo no es local: el motor de juego es global, la licencia provincial es la única capa tucumana y la «frontera territorial» entre plataformas es un filtro de geolocalización, es decir, software. Un adolescente no encuentra menos juego porque en la provincia haya dos plataformas en lugar de cinco. Encuentra el mismo casino en vivo con dos logotipos y dos colores distintos: oro en una, verde en la otra.

Prevenir la ludopatía, en el estado del arte, significa cinco cosas concretas: verificación de identidad contra base oficial, registro de autoexclusión obligatorio y auditable, límites de depósito por defecto, restricción de la publicidad y trazabilidad de los medios de pago. Ninguna de las cinco opera hoy en Tucumán. Lo que sí opera es el cupo.

Hay un hallazgo del estudio de la Sedronar que ninguna cobertura tucumana levantó: el 83 por ciento de los adolescentes que apostaron usó billeteras electrónicas y el 43 por ciento recurrió a intermediarios para ingresar el dinero.

Y del otro lado de todo: 14.500 adolescentes tucumanos que declararon haber apostado por internet en un año. Uno de cada ocho, endeudado. La puerta de entrada, a los 13 años.


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