La Legislatura tratará el miércoles el futuro de EDET: qué pasará con la concesión y la venta de las acciones

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La Legislatura de Tucumán celebrará el miércoles próximo, desde las 8.30, una sesión extraordinaria en la que se tratará la nueva prórroga solicitada por el Poder Ejecutivo para convocar a la licitación pública nacional e internacional del paquete accionario mayoritario de EDET S.A. La decisión será clave para ordenar un proceso que acumula demoras, aunque no implicará la venta inmediata de la empresa ni el vencimiento de la concesión eléctrica.

El proyecto enviado por el gobernador Osvaldo Jaldo propone aprobar el Acta Acuerdo firmada el 10 de agosto de 2026 entre el Estado provincial y la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán, con la intervención del Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT).

El punto central de la iniciativa es establecer el 30 de septiembre de 2026 como nueva fecha límite para efectuar el llamado a licitación pública nacional e internacional destinado a la venta del total de las acciones Clase A de EDET. Ese paquete representa el 51% del capital societario y asegura los votos necesarios para controlar las decisiones de la distribuidora.

El acuerdo también fija el 4 de abril de 2027 como fecha de finalización del segundo período de gestión. Sin embargo, este vencimiento no debe confundirse con el final de la concesión eléctrica, que permanece vigente hasta el 4 de agosto de 2085.

La Comisión de Energía y Comunicaciones de la Legislatura ya emitió dictamen favorable por unanimidad. El despacho quedó incorporado al temario de la sesión extraordinaria del miércoles 26 de agosto, convocada por el vicegobernador y presidente de la Cámara, Miguel Acevedo.

En la reunión de comisión participaron los legisladores Roque Álvarez, Alfredo Toscano, José Seleme, Tomás Cobos y Alberto Leal, además del presidente de ese cuerpo, Alberto Olea. Este último explicó que la finalidad del proyecto es prorrogar el plazo para convocar la licitación del paquete mayoritario y ordenar nuevamente las fechas previstas en el contrato.

Si el proyecto es aprobado, la Legislatura no estará adjudicando las acciones ni seleccionando un nuevo propietario para EDET. Lo que hará será convalidar el nuevo cronograma y habilitar al ERSEPT para avanzar con la elaboración del pliego, la definición de los requisitos y la convocatoria a los posibles oferentes.

El proceso debería continuar con la intervención de la Fiscalía de Estado, la aprobación de las condiciones técnicas, patrimoniales y económicas exigidas a los interesados y la publicación del llamado. Posteriormente se abrirá una etapa para la presentación de ofertas y la evaluación de los postulantes.

Por esa razón, el 30 de septiembre será el límite para convocar a la licitación, pero no necesariamente la fecha en la que se conocerá al futuro accionista mayoritario. La apertura de propuestas, el análisis de antecedentes y la adjudicación podrían extenderse durante varios meses.

El contrato de concesión de EDET fue firmado en 1995, durante el gobierno de Ramón “Palito” Ortega, cuando el servicio de distribución, comercialización y generación aislada de energía eléctrica fue transferido al sector privado. La toma de posesión se produjo el 4 de agosto de aquel año y el convenio se estableció por un plazo total de 90 años.

La concesión fue dividida en un primer período de gestión de 20 años y siete períodos posteriores de 10 años cada uno. Al concluir cada etapa, el contrato obliga al organismo regulador a convocar a una licitación para ofrecer públicamente el paquete accionario mayoritario y revalidar la capacidad del operador.

Esto significa que no se licita nuevamente toda la concesión ni se vende la totalidad de EDET. Lo que se somete a competencia es el conjunto de acciones Clase A que permite controlar la compañía durante el siguiente período de gestión. La empresa seguirá siendo la concesionaria del servicio hasta 2085, independientemente de que cambien o continúen sus accionistas.

El procedimiento ya había sido reprogramado en septiembre de 2025 mediante la Ley 9.913. Aquella norma estableció el 13 de enero de 2026 como fecha límite para llamar a licitación y fijó para julio de este año la finalización del segundo período de gestión.

El 9 de enero de 2026, el ERSEPT dictó la Resolución 06/26 y dispuso formalmente el inicio del procedimiento para vender el total de las acciones Clase A. También solicitó al Poder Ejecutivo y a la Legislatura los instrumentos legales necesarios para confeccionar el pliego.

Sin embargo, el llamado no se completó dentro del plazo previsto y el Gobierno debió negociar otra modificación del cronograma. El acta firmada el 10 de agosto reconoce esa situación y propone trasladar el límite de la convocatoria al 30 de septiembre, además de extender el segundo período de gestión hasta abril de 2027.

La modificación no altera el vencimiento definitivo del contrato. La propia documentación remitida a la Legislatura ratifica que la concesión continuará vigente hasta el 4 de agosto de 2085.

Actualmente, el paquete mayoritario de EDET pertenece a Edison Energía S.A., un grupo de capitales argentinos que adquirió el control de la distribuidora en marzo de 2025. La operación se realizó mediante la compra de la participación que estaba en manos de BAF Capital.

Edison Energía está integrada por inversores vinculados a la familia Neuss, Inverlat Investments y Perseo Holding. Entre sus participantes aparecen los empresarios Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley, Federico Salvai, Rubén Cherñajovsky y Luis Galli.

La operación realizada en 2025 también comprendió a la distribuidora jujeña EJESA, a Líneas de Transmisión del Litoral (LITSA) y a la generadora hidroeléctrica CEMPSA, ubicada en Mendoza. El grupo anunció entonces un plan de inversiones superior a los 300 millones de dólares para sus diferentes activos energéticos durante los siguientes cinco años, aunque no precisó públicamente cuánto de ese monto estaría destinado exclusivamente a Tucumán.

La adquisición concretada por Edison en 2025 y la licitación que ahora debe organizar el ERSEPT son dos operaciones diferentes. La primera fue una compraventa privada entre grupos empresariales. La segunda es un procedimiento obligatorio establecido por el contrato de concesión para revisar y revalidar al operador al finalizar cada período de gestión.

Aunque Edison compró el control de EDET el año pasado, deberá presentarse a la nueva compulsa si pretende conservar las acciones Clase A. También podrán participar otros grupos nacionales o internacionales que acrediten experiencia en distribución eléctrica, capacidad operativa, activos suficientes y el patrimonio neto requerido en el pliego.

El contrato contempla la posibilidad de que el Poder Ejecutivo establezca una preferencia razonable para el accionista saliente, siempre que se determine que el servicio fue prestado satisfactoriamente durante el período que termina. No se trata de una ventaja automática: deberá ser expresamente incorporada y fundamentada en las condiciones de la licitación.

Ese punto generó cuestionamientos de la Defensoría del Pueblo y de organizaciones de consumidores, que plantearon reparos por los cortes recurrentes, problemas de baja tensión, deficiencias en localidades del interior provincial, dificultades en la atención y aumentos en las tarifas.

Durante el proceso también deberá definirse el nuevo marco de obligaciones e inversiones que acompañará al próximo período de gestión. Los oferentes no solamente tendrán que proponer un precio por las acciones, sino que deberán demostrar solvencia financiera, capacidad técnica y experiencia concreta en la prestación del servicio eléctrico.

Si la oferta del actual propietario resulta seleccionada, Edison Energía continuará controlando EDET y no tendrá que producirse un cambio operativo en la compañía. En cambio, si otro interesado presenta una propuesta superior, cumple todos los requisitos y obtiene la adjudicación, el paquete Clase A será transferido al nuevo grupo inversor.

Hasta el momento no existe un precio oficial por las acciones, una lista pública de interesados ni un adjudicatario definido. Tampoco puede afirmarse que el 26 de agosto se venderá EDET. En esa sesión, la Legislatura decidirá únicamente si aprueba el nuevo acuerdo y concede al Gobierno y al ERSEPT otro plazo para poner en marcha la licitación.

La discusión legislativa tendrá, además, un componente político: el Poder Ejecutivo deberá explicar por qué no pudo cumplirse la fecha establecida por la Ley 9.913 y qué garantías existirán para evitar una nueva postergación.

De aprobarse la iniciativa el miércoles, el Gobierno tendrá poco más de un mes para completar los pasos administrativos y publicar la convocatoria antes del 30 de septiembre. A partir de allí comenzará la competencia que definirá si Edison Energía conserva el control de la distribuidora o si las acciones mayoritarias pasan a manos de otro grupo.

La conclusión central es que la concesión eléctrica de EDET no vence en 2027: finalizará en 2085. Lo que se definirá durante los próximos meses será la propiedad del paquete accionario mayoritario y, por lo tanto, quién controlará la empresa durante el siguiente período de gestión del servicio eléctrico en Tucumán.


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