La Legislatura entregó los Premios «Paulo Freire» a docentes, estudiantes e instituciones
La tercera edición del reconocimiento «Educar para transformar: memoria, compromiso y esperanza» se realizó en el marco del Mes de la Democracia y de los 50 años del golpe de Estado de 1976. Hubo un homenaje especial a los docentes tucumanos Isauro y Arturo Arancibia.

Esta mañana, la legisladora Sandra Figueroa encabezó junto a la vicepresidenta de la Comisión de Educación, Adriana Najar y el profesor Ismael Vera de la Asociación Civil de Docentes en Educación y Estudios Sociales (ACDES) la Tercera Edición del Reconocimiento “Educar para transformar: memoria, compromiso y esperanza” – “Paulo Freire”, en la que fueron distinguidos docentes, estudiantes e instituciones por su trayectoria, compromiso educativo y defensa de la educación como derecho.
El evento que se realizó en el hall del palacio legislativo se llevo a cabo en coincidencia con la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado de 1976 y del asesinato de los docentes tucumanos Isauro y Arturo Arancibia.
En diálogo con la prensa, la legisladora Figueroa, impulsora de la Iniciativa, destacó que este tipo de reconocimientos constituye un estímulo para que estudiantes y docentes continúen profundizando sus investigaciones y desarrollando nuevas iniciativas: “Los Premios Paulo Freire buscan distinguir precisamente a quienes manifiestan un compromiso activo con la democracia, la investigación y la educación”, afirmó.
Y remarcó que las distinciones se otorgan en un año muy especial ya que coinciden con la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado de 1976 y del asesinato de los docentes tucumanos Isauro y Arturo Arancibia: “Es un momento para que los tucumanos no perdamos la memoria y para que motivemos a los jóvenes a que sigan investigando qué fue lo que pasó antes, para que después no nos vuelva a ocurrir”, sostuvo.
Por su parte, fue Ismael Vera, presidente de la Asociación de Docentes en Educación y Estudios Sociales y organizador del encuentro señaló que la relación entre educación y memoria adquiere una relevancia particular al recordar aquel período de la historia argentina. “Estamos hablando de educación, y cuando hablamos del golpe de Estado, lo primero que se llevó fueron docentes. Dos docentes tucumanos fueron víctimas, y también hay que recordar que el primer centro clandestino del país fue una escuela en Famaillá”.
“Los principios de nuestra, de nuestra asociación, tienen que ver con reconocer el trabajo colaborativo. No premiamos una educación mercantilista, sino el esfuerzo colectivo, donde todos participan y donde todos llevan adelante un proyecto”, remarcó.
Durante el acto, hubo un reconocimiento especial a la memoria de Isauro y Arturo Arancibia, asesinados el 24 de marzo de 1976 por la dictadura militar, en la que se le entregó una distinción en memoria a su hermana, Gladys Arancibia.
También recibieron distinciones docentes, estudiantes e instituciones comprometidos con una educación democrática, inclusiva y transformadora; entre ellos el decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Sergio Robin; el coro de niños y jóvenes de la Universidad Nacional de Tucumán; los estudiantes Máximo Albornoz y Cecilia Carrasco, entre otros.
Finalmente el decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán, Sergio Robin explicó que el reconocimiento está relacionado con las actividades que la Facultad viene impulsando durante el año, particularmente aquellas destinadas a promover el pensamiento crítico y la formación ciudadana: “Entiendo que la distinción ha sido otorgada en función de lo que la Facultad viene desarrollando en materia de pensamiento crítico y de formación ciudadana, y especialmente porque este año estamos cumpliendo 50 años del golpe de marzo de 1976 y 60 años del cierre de los ingenios”, señaló.
En el marco de esos aniversarios, la Facultad ha venido desarrollando durante este año numerosos espacios relacionados con la memoria y con la formación de jóvenes alrededor de lo que es la construcción de la memoria”, explicó.
Entre las iniciativas desarrolladas mencionó la Semana de la Memoria, realizada durante marzo, y una serie de actividades concretadas en agosto, coincidiendo con el aniversario del cierre de los ingenios azucareros.
En el acto, también estuvieron presentes los legisladores Leopoldo Rodríguez y Sara Lazarte




