La Iglesia pidió diálogo y escucha a las autoridades tucumanas
En la homilía se puso énfasis en los jóvenes que se fueron del país, pero también en los descartados de la sociedad. “Toda vida vale”.

BENDICIÓN. El Arzobispo Sánchez encabezó la ceremonia del Tedeum, de la que participaron autoridades provinciales.
En un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, la Homilía del Tedeum dejó múltiples referencias a la realidad adversa del país, la desigualdad, los jóvenes que emigran, los descartados de la sociedad y la necesidad de consensos entre los dirigentes. La ceremonia fue encabezada por el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, mientras que el sermón se escuchó en la voz del obispo auxiliar, Roberto Ferrari.
El gobernador Osvaldo Jaldo; el vicegobernador Miguel Acevedo; el presidente subrogante de la Legislatura Sergio Mansilla; la intendenta Rossana Chahla; el presidente de la Corte Suprema Daniel Leiva; las vocales Claudia Sbdar y Eleonora Rodríguez Campos; y autoridades militares, entre otros, estuvieron presentes en la Catedral.
Inspirado en la parábola del Padre Misericordioso, el religioso trazó un paralelismo con la Argentina actual, refiriéndose a la Patria como una gran familia que espera, abraza y trabaja por la dignidad de todos. Mencionó que en dicha fábula el hijo menor se va, así como muchos jóvenes se han ido a otras tierras. “Es cierto que es parte de un momento que viven tantos jóvenes, como parte de esta etapa de la vida, de experimentarse vivos, pero otros, porque no encontraron aquí cómo cumplir sus sueños”, lamentó.
El Obispo Auxiliar remarcó que muchos de los jóvenes que se van de la Argentina, no viven de lo que se prepararon, sino de otras tareas que aquí ni se hubieran animado a hacerlas. Instó a que cada uno desde su responsabilidad analice qué es lo.que no se les supo dar aquí.
A su vez, el religioso puso énfasis en aquellos que abandonaron su hogar y hoy andan en las calles: los descartados. “No puedo dejar de recordar con tristeza al muchacho que durmió en ese contenedor, buscando comida y calor, y que salvó su vida de milagro, un emergente de muchos que necesitan oportunidades”, expresó en alusión al joven de 26 años, que sufrió graves lesiones en avenida Mitre al 700.
Mirar a los que sufren
Ferrari mencionó entonces que es una realidad dura la que golpea, y que debe golpearnos para que no nos acostumbremos. “Siempre me digo ‘no te acostumbres a mirar los cerros hermosos de Tucumán’, y hoy, pido no acostumbrarme a mirar los rostros y las realidades de los que sufren”, dijo en la homilía. Y agregó: “a los que andan entre nosotros les demos oportunidades, porque ninguna vida está perdida, ni definida, ni determinada para siempre. ¡Toda vida vale! Y si vale, es porque tiene un valor infinito y está llena de oportunidades”.
Ferrari convocó a escuchar y recoger las voces de los débiles que no tienen voz, de actuar de forma coherente con la dignidad humana. Invitó entonces al diálogo constructivo de todos los actores de la sociedad. “Necesitamos del diálogo y la escucha. Hay caminos que se están transitando aquí en Tucumán, en encuentros de políticos, de diversas fuerzas, que van dando pasos en este sentido. Incluso preparando el jubileo de los políticos. Alentamos a seguir encontrándonos”, destacó ante las autoridades.
Tras la ceremonia, el Arzobispo Sánchez instó a que todos podamos ponernos la patria al hombro, como decía el Papa Francisco; ser herederos de los próceres que fueron determinantes para la independencia del país, en 1810 y en 1816. En cuanto a la Homilía, mencionó que la Argentina tiene los brazos abiertos, pero que para acoger a todos se necesita la colaboración de cada uno de nosotros.
Jaldo pidió unidad: el gobernador convocó a dejar de lado las diferencias y remarcó que la lucha contra la pobreza debe centrarse en la educación
Tras participar del Tedeum en la Iglesia Catedral, el gobernador Osvaldo Jaldo convocó a la unidad “para honrar con hechos el legado de los próceres”, destacó el profundo rol de Tucumán en el proceso iniciado en 1810 e hizo una reflexión sobre la homilía de los obispos.
“Con este sencillo pero emotivo acto, el Gobierno ha convocado con los brazos abiertos a tucumanos y tucumanas para conmemorar esta fecha y rendir honores a nuestros próceres, que muchos de ellos dieron la vida para que hoy tengamos patria y democracia”, expresó el mandatario. En esa línea, Jaldo hizo un llamado firme a dejar de lado las diferencias y apostar al encuentro: “Hoy la Patria está en peligro. Vivimos en un mundo convulsionado, en guerra. Si bien lo bélico no llega a Argentina, sí llegan las consecuencias económicas y sociales. Por eso, al margen de las diferencias personales, políticas o religiosas, debemos unirnos como argentinos y tucumanos”.
Sobre la homilía, el gobernador destacó el mensaje de los obispos y afirmó que el pueblo tucumano es solidario y está dispuesto a dar una mano a quienes atraviesan situaciones difíciles. “Hoy es de público conocimiento que hay indicadores que nos preocupan, nos hacen ocuparnos y reaccionar. Monseñor Sánchez puso ejemplos concretos de un hecho que nos conmovió a todos, no solo a los que tenemos responsabilidad institucional, sino también al pueblo tucumano”, comentó. Seguidamente, Jaldo remarcó que la lucha contra la pobreza no puede limitarse a la asistencia inmediata, sino que debe tener una visión de largo plazo centrada en la educación. “Vengo repitiendo que los niveles de pobreza e indigencia tienen que ver con alimentación, con el acceso a servicios y a un techo propio, pero fundamentalmente con la educación. Tenemos que educar a nuestro pueblo, porque un pueblo educado se va a saber defender mucho mejor”, sostuvo.
