«La Colón se está convirtiendo en la avenida de la muerte»: los vecinos cortaron el tránsito pidiendo seguridad
La madre y los hermanos de Rodrigo prendieron velas en su memoria
La muerte de Rodrigo Rodríguez, un joven vecino de la zona de avenida Colón e Independencia, provocó una movilización de familiares y habitantes del sector, quienes salieron a la calle para reclamar mayor seguridad. Con velas y carteles, los manifestantes denunciaron la sucesión de robos y hechos violentos registrados en esa parte de San Miguel de Tucumán.
La protesta se realizó durante la noche del viernes y tuvo como punto central la esquina de avenida Colón y Malabia. Allí, el 16 de agosto, Rodríguez murió después de impactar con su motocicleta contra un poste, en un episodio que inicialmente fue considerado un accidente de tránsito.
Sin embargo, sus familiares sostienen que el joven habría acelerado porque estaba siendo perseguido por delincuentes que intentaban asaltarlo. Como parte de esa hipótesis mencionaron los registros del GPS de la motocicleta, que mostrarían un aumento repentino de la velocidad antes del choque.
También afirmaron que algunos residentes de la zona dijeron haber escuchado disparos durante los momentos previos al impacto. Esos testimonios y los datos aportados por la familia deberán ser analizados por los investigadores para determinar qué ocurrió antes de la muerte del motociclista, según publica la periodista Mariana Romero en el sitio Tendencia de Noticias.
Rodrigo era conocido en el barrio porque tenía un taller de tapicería, mientras que uno de sus hermanos trabajaba en un negocio de vidrios. Desde su casa natal, familiares, amigos y vecinos marcharon hasta el lugar del choque y encendieron velas en la platabanda, exactamente donde ocurrió el hecho.
Los vecinos reclamaron cámaras, presencia policial y una garita de seguridad.
El reclamo se produjo en una zona todavía conmocionada por otro crimen. A menos de 100 metros de allí fue asesinado el cadete de la Policía Kevin Rueda, atacado por delincuentes durante un intento de robo.
Ángela, una de las vecinas que participó de la manifestación, describió otro episodio ocurrido en el barrio: “La semana pasada, a una vecina que venía en moto comenzaron a seguirla para robarle. Ella aceleró y se puso a tocar la bocina para que le abran la puerta”.
En la marcha también estuvieron María Pachilla y Raúl Sánchez, padres de Alejandro Sánchez, el cadete de delivery asesinado en 2020 en avenida Colón al 1.800. La mujer abrazó a Mónica Lizárraga, madre de Rodrigo, y le expresó su acompañamiento.
“Esto recién empieza”, le dijo María. Luego cuestionó las dificultades que enfrentan las familias de las víctimas: “Uno tiene que andar mendigando justicia, levantando un cartel para que le tengan lástima”.
La mujer resumió el temor que atraviesa a quienes viven en el sector con una frase contundente: “La Colón se está convirtiendo en la avenida de la muerte”.
“No tiene garita, no tiene cámaras de seguridad, no tiene policías. Acá hay robos, homicidios y accidentes y no se investigan”, reclamó durante la protesta.
Familiares de víctimas de otros hechos violentos acompañaron el reclamo.
Una residente de avenida Colón al 1.400 relató, desde el interior de su vivienda y detrás de una reja, que durante las noches es habitual escuchar a personas caminando por los techos. Otro joven, que trabaja de noche en un kiosco, aseguró que en ocasiones resulta difícil distinguir los disparos del ruido de los escapes de las motocicletas, porque ambos sonidos son frecuentes en el sector.
“Ya iniciamos un expediente para pedir que pongan una garita policial, pero nos dicen que no hay presupuesto”, explicó Patricia, otra de las vecinas que se sumó al reclamo.
La madre de Rodrigo aseguró que aproximadamente un mes antes habían mantenido una reunión con el jefe de Policía. Según contó, durante aquel encuentro les prometieron cambios importantes para reforzar la seguridad, pero desde entonces se produjeron otras dos muertes en la zona.
Luciana Rodríguez, hermana del joven fallecido, pidió colaboración para esclarecer el caso. Solicitó que cualquier persona que haya presenciado lo ocurrido o que tenga imágenes tomadas por una cámara de seguridad se comunique con la Policía y aporte el material a la investigación.
Mientras esperan respuestas sobre la muerte de Rodrigo, los vecinos reclaman cámaras, patrullajes permanentes y una garita policial que permita recuperar la seguridad en uno de los corredores más transitados de la capital tucumana.

