Jorgito Díaz, otro Héroe Anónimo más. Se crió en la calle, la muerte de su papá lo marcó y ahora junta plata para comprarles casas a sus vecinos
Jorgito Díaz tiene 24 años y empezó grabando videos con la cámara vieja de su papá fotógrafo porque no tenía celular. En poco tiempo, armó una fundación y ya recaudó más de 40 millones de pesos para comprar viviendas.

Jorgito Díaz le entregó una casa a Maia, quien vive con sus dos hijos (Instagram @jorgitodiaz0).
A los 24 años, muchos jóvenes están lidiando con los finales de la facultad o buscando su primer empleo estable. Para Jorgito Díaz, la prioridad es otra: transformar la realidad de quienes caminan las calles de Tucumán, esas mismas que él recorrió desde chico de la mano de su papá.
Hoy lo conocen como el “influencer solidario”, un título que lleva con orgullo y responsabilidad. A través de sus redes sociales, Jorgito logra lo que muchas veces el Estado no alcanza: recaudar cifras millonarias para comprar casas, entregar herramientas de trabajo y devolver la dignidad a personas en situación de vulnerabilidad.
La historia de Jorgito no se entiende sin la figura de su padre, un fotógrafo independiente que falleció de COVID-19 en plena pandemia. Su ausencia fue el motor para empezar a ayudar.
“Mi papá trabajaba de manera independiente; le costaba muchísimo. Veíamos que se sacrificaba mucho y, en honor a él, hacemos esto. Le gustaba ayudar y lo acompañábamos en las calles”, contó Jorgito en diálogo con TN.

Jorgito pudo entregarle un motocarro a un hombre de 87 años que vende frutas en la calle (Foto: Instagram @jorgitodiaz0).
Ese legado se convirtió en acción en 2023. Al principio, las herramientas eran nulas, pero las ganas sobraban. “Arranqué de cero, de bien abajo. Yo salía a grabar con la cámara de mi papá, porque no tenía ni celular para grabar. No tenía ninguna herramienta para hacer videos. Salía a buscar donaciones con una motito o una bicicleta”, recordó.
Lo que empezó como entrevistas a personas en situación de calle para visibilizar sus historias, pronto se convirtió en una comunidad activa. De salir solo, pasó a ser acompañado por sus amigos y su hermano, hasta conformar su propia fundación, donde hoy trabajan 10 personas.
De las redes sociales a la escritura de una casa
El impacto de Jorgito escaló rápido. Lo que comenzó con ropa y alimentos, pronto pasó a ser una logística de transformación laboral. Entregó más de 10 motos, hornos industriales, heladeras y motocarros. Sin embargo, su mayor hito fue cumplir el sueño del techo propio para quienes lo habían perdido todo.

Con la ayuda de la gente, el joven logró comprarse una camioneta para repartir las donaciones (Foto: Instagram @jorgitodiaz0).
El caso de Maia marcó un antes y un después. “Le pregunté cuál era su sueño y me dijo que era tener un lugar donde vivir. Le pedí que confiara en mí e hice una campaña. Para comprar esta casa juntamos 18 millones de pesos. Es una casa escriturada a nombre de ella”, relata con satisfacción. Pero no se detuvo ahí: también recaudó fondos para equipar el negocio de la joven en su nueva vivienda.
Hasta el momento, Jorgito ya entregó dos casas. La segunda implicó un desafío aún mayor: “Juntamos 25 millones de pesos para ese caso”. En total, el joven tucumano ha movilizado más de 43 millones de pesos solo en inmuebles, gracias a la confianza de sus seguidores y a la transparencia de sus campañas, que incluyen desde rifas hasta colectas masivas.
“Me crié en la calle hablando con la gente”
Pese a su exposición, Jorgito mantiene los pies en la tierra. Estudia Comunicación y vive con su mamá y sus hermanos. Para él, las redes son un medio, pero el aprendizaje está en el asfalto. “Todos los días se aprende algo nuevo, porque en la calle se viven un montón de cosas. Por ahí vemos personas con discapacidad que no tienen ni para comer y están con una sonrisa tirando para adelante”, reflexionó.
