Israel y Líbano abren en Washington sus primeras conversaciones directas en décadas

Representantes de Israel y Líbano iniciaron en Washington sus primeras conversaciones diplomáticas directas en décadas, en un intento por encauzar una salida al conflicto en la región, en medio de un escenario atravesado por tensiones militares y presiones internacionales.
El encuentro cuenta con la participación del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien actúa como mediador entre ambas delegaciones. La reunión se produce tras el fracaso de recientes negociaciones entre Washington e Irán, lo que incrementó la urgencia de desescalar el conflicto.
Rechazo de Hezbollah y clima de tensión
Uno de los principales obstáculos para avanzar en un acuerdo es la postura de Hezbollah, que rechazó de plano el diálogo. Su líder, Naim Qasem, fue tajante: “Esta negociación es una sumisión y una capitulación”, y reclamó directamente la anulación del encuentro.
Desde Washington, en tanto, remarcaron la presión sobre Irán para frenar la escalada: “La pelota está en el campo de Irán”, señalaron fuentes oficiales, en un contexto marcado por el endurecimiento de las medidas contra Teherán.
Objetivos del encuentro
Según fuentes del Departamento de Estado, las conversaciones apuntan a garantizar la seguridad en la frontera norte de Israel y fortalecer al Estado libanés en su intento de recuperar control territorial frente a Hezbollah.
El gobierno libanés apuesta a que el diálogo permita abrir una vía diplomática hacia el fin de la guerra, aunque persisten dudas sobre su margen real de maniobra frente a la influencia iraní en la región.
Posturas enfrentadas
El presidente libanés, Joseph Aoun, defendió la vía diplomática: “Las soluciones diplomáticas han demostrado ser el medio más eficaz para resolver conflictos armados”, aunque advirtió que la destrucción del territorio libanés no es una solución.
Desde Israel, el canciller Gideon Saar expresó la voluntad de avanzar hacia una normalización: “Queremos llegar a la paz con el Estado libanés. No hay disputas importantes entre ambos países. El problema es Hezbollah”.
Escenario regional crítico
Mientras se desarrollan las conversaciones, el conflicto sigue escalando. El ejército israelí avanza en el sur del Líbano con el objetivo de establecer una “zona de seguridad”, mientras que los ataques ya dejaron más de 2.000 muertos y miles de heridos, además de más de un millón de desplazados.
En paralelo, la tensión internacional se profundiza con el bloqueo naval impulsado por Donald Trump sobre puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, una medida que generó advertencias de Teherán y críticas de la comunidad internacional.
