Investigan una estafa piramidal en Tucumán por más de $500 millones
El Ministerio Público instruye el expediente que por ahora sólo tiene 15 expedientes, pero serían muchos. Franco Alderete, el investigado, negó la acusación en su contra. Algunos detalles.

Una nueva investigación por una presunta estafa piramidal moviliza a los tribunales. Hasta el momento se analizan las denuncias de 15 personas que aseguran haber sufrido pérdidas por más de $536 millones, aunque se estima que habría más de un centenar de damnificados, sin contar las presentaciones realizadas en Santiago del Estero y, posiblemente, en Catamarca.
Las víctimas identificaron a Franco David Alderete (35 años) como responsable de la firma Lebron Group SAS, que recibía sumas de dinero a cambio de la promesa de pagar intereses mensuales durante un período determinado. El plazo mínimo habría sido de seis meses y el máximo de un año.
La operatoria habría sido la siguiente: una persona entregaba capital a cambio de una tasa de interés que partía del 7,5% mensual y que podía incrementarse cuando las inversiones superaban los $20 millones. También se aceptaban aportes en dólares, aunque en esos casos el rendimiento ofrecido no superaba el 3,4%.
De acuerdo con el expediente, los problemas comenzaron a mediados de 2023. Los inversores más antiguos empezaron a cobrar con retrasos, mientras que quienes se incorporaban recibían los pagos durante los dos primeros meses y luego comenzaba la cesación de pagos. Los primeros reclamos públicos surgieron a fines de 2025. Inicialmente, los ahorristas denunciaron la situación en las redes sociales y Alderete respondió con presentaciones judiciales por presunta difamación.
A fines del año pasado, el fiscal Fernando Blanno comenzó a recibir las primeras denuncias. Una de ellas fue presentada por una tía del investigado -hermana de su madre-, que reclamó judicialmente la devolución del dinero entregado. Según trascendió, el hijo de la denunciante y primo de Alderete habría formado parte, en un principio, de la sociedad que desarrollaba esta actividad. Hasta mediados de junio eran seis las personas que habían formalizado denuncias. Hoy, según confirmaron fuentes judiciales, esa cifra asciende a 15. En total, los ahorristas reclaman más de $432 millones y U$S69.300.
“Seguimos recibiendo denuncias y ya citamos a damnificados incluso para después de la feria judicial, con el objetivo de que ratifiquen sus presentaciones”, explicó una fuente tribunalicia.
“Nadie puede afirmar con certeza hasta dónde llegará este caso. Sí puedo decir que muchas personas me consultan, pero todavía no denuncian porque mantienen la esperanza de recuperar su dinero. Sin embargo, todos sabemos que eso parece muy difícil”, sostuvo Juan Pablo Bello, abogado de uno de los denunciantes.
Medios santiagueños informaron que Alderete habría desarrollado una actividad similar en esa provincia. Algunas versiones señalan que el perjuicio podría alcanzar los $1.000 millones, aunque hasta el momento no se informó oficialmente sobre una investigación en su contra en esa jurisdicción. En Catamarca habría ocurrido una situación similar.
Diferencias
Este presunto esquema presenta similitudes con otros casos de estafas piramidales registrados en los últimos años. Los ahorristas fueron atraídos por publicaciones en redes sociales y por recomendaciones de otros inversores. Alderete, oriundo de Lules, se mostraba como un empresario exitoso que llevaba una vida de lujos y realizaba frecuentes viajes al exterior.

Una de las principales diferencias que advirtieron los investigadores es el argumento utilizado para captar fondos. Según los denunciantes, se les explicaba que el dinero sería destinado a la compra de suplementos alimentarios o productos tecnológicos para importarlos al país. Una vez que los contenedores ingresaran, superaran los controles aduaneros y la mercadería fuera comercializada, los inversores recibirían las ganancias prometidas.
Los pesquisas sostienen que las inversiones se canalizaban a través de Lebron Group SAS. Sin embargo, funcionarios del Registro Público de Tucumán confirmaron que la firma nunca fue inscripta formalmente, por lo que sospechan que habría funcionado como una fachada para realizar las operaciones. La firma contaba con sedes en avenida Mitre 564, Buenos Aires 42 y 25 de Mayo 762, en San Miguel de Tucumán; en avenida Aconquija al 500, en Yerba Buena; y en Belgrano 364, en Lules, donde se comercializaban suplementos alimentarios.
También se estableció que utilizaba otras sociedades para realizar cobros y pagos. Entre ellas aparecen Children SAS, vinculada a jardines maternales; Total Finans SAS; y Grupo Lebron SRL. Según habría reconocido el propio Alderete, comenzó a operar con estas firmas luego de que ARCA le bloqueara el CUIT en 2025.
“Otra de las particularidades que descubrimos es que se trata de un esquema que se originó en Tucumán y luego se expandió hacia otras provincias de la región. Por eso es prematuro determinar cuál podría ser el perjuicio total”, sostuvo Juan Guerrero, representante legal de otras víctimas.
Declaración
Este caso presenta además una característica poco habitual. Alderete se presentó espontáneamente ante el fiscal Blanno para ponerse a disposición de la Justicia.
Fuentes judiciales indicaron que negó haber encabezado una estafa piramidal y aseguró que intenta alcanzar acuerdos con los denunciantes para devolverles el dinero. Además, entregó voluntariamente su teléfono celular para que fuera peritado.
“Esto recién comienza. La investigación está avanzando y en las operaciones aparecen otras personas, aunque todavía no está claro cuál habría sido su rol”, explicó Guerrero.
Por su parte, Bello agregó: “junto con la fiscalía venimos recolectando evidencia que permite acreditar que el imputado engañó deliberadamente a las víctimas con el objetivo de apoderarse de su dinero. Entendemos que no se trató de un simple incumplimiento comercial o de un mal negocio, como suele alegarse en este tipo de casos, sino de una maniobra defraudatoria planificada”.
